Punto en boca

lunes, 12 de mayo de 2008

Queen of rain


Subió a la más alta montaña, al alba, todo se reducía a la luz de la mañana y a la tranquilidad, desde allí veía el castillo de la reina de la Lluvia.

Ella pisó ese castillo, fue en otro tiempo, donde ambas no sabía lo que saben, que las personas cambian, y más si se encierran en un castillo de muros grises, cubierto de negras nubes de tristeza y odio.

En la tierra de Grird llovía como un acto natural, nevaba como un acto natural y salía el sol como debía salir. En aquellas tierras todo era inducido por el estado de ánimo de la reina de la Lluvia, las tormentas eran temibles, los truenos y relampagos daban paso a las ventiscas y con ellas al silencio más absoluto. Hace tiempo que pastores y señores dejaron sus tierras, se hacía imposible vivir en tierras de roca y frío.

Grird sólo tenía su choza cerca de un acantilado, pero era una choza hecha con sus manos, resistente, en un paramo donde las flores crecían y la hierva se asomaba por donde mirabas.

Se subió a un risco muy muy alto, y alzo su vara, las nubes se disiparon alrededor de su castillo. Más la reina se asomó al balcón, vio a Grird con su bastón en alto y cerró las nubes. Grird no quiso combatir, pensaba que tanta nube no podia ser buena. Más hubo un tiempo en que trato de disipar las nubes, pensaba que no era justo para la población someterse a la tristeza y al ostracismo. Sólo consiguió que se la tratase con odio y desden.

Por ello de manera pacífica Grird salió del castillo y de vez en cuando, buscaba un segundo de sol para la piedra, porque la reina se olvidó que hasta el mármol más duro se corrompe con la lluvia y los elementos.

Más una elfa, una simple hechicera no debía darle clases a una reina, mucho más cuando las clasea altas, todo el mundo sabe, son orgullosas y no admiten consejos. Grird era poderosa, pero no era esa su batalla.

-Ya estás otra vez verdad?

Se volvió, era Ille, una elfa curandera de las colinas de la tierra roja. Bajo de un salto del peñasco.

-Tengo que hacerlo y lo sabes.

-Pero si no sirve de nada!

-Tiene que servir.

-Al final morirá ahogada, la tierra no aguantará el peso del castillo en una tierra cenagosa como la que crea, gritará tu nombre cuando el barro le llegue a las orejas.

-Mira que eres exagerada.

Ambas se cogieron de la mano y se dirigieron al bosque.

http://www.youtube.com/watch?v=U3--JrsrguM&feature=related

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