Punto en boca

domingo, 29 de junio de 2008

Runaway


En medio de un montón de casitas de piedra estaba la mia, nos paramos, habia espacio de sobra para aparcar mi minicoche.

Salimos del, coche, miré a mi alrededor, habia mujeres que se asomaban a las casas colindantes. Unas salían con timidez. Otras se quedaban mirando tras el crital.

Mc Phee sacó un enorme llavero del bolsillo, y sacó una llave de color amarillento, casi oxidada. Abrió la puerta.

-Pase, esta será su casa.

No veía nada, solo olía a humedo y a moho, a cerrado, a polvo... a que no debía ser lugar para crear una consulta. El suelo crujía de manera tétrica a nuestros pies. Según entramos me encuentro con una escalera, un pasillo y una sala, el alcalde descorrió unas cortinas y entró la plomiza luz de fuera. Habia una chimenea y una cabeza de ciervo disecada sobre ella, una mesa llena de polvo, unos sofás bastante horteras con flores, como de estampado sesentero o algo así, cercanos a lo que podía ser la pesadilla de un hippie colocado.

En el suelo una alfombra asquerosa de color verde, las zapatillas se me quedaban pegadas en ella.

Por la ventana veía a las mujeres que se acercaban a la casa. De manera lenta... como en el amanecer de los muertos vivientes, solo que no tenía pistola para defenderme.

Mire a Mc Phee, que me devolvió la mirada como esperando que hiciera una valoración.

-Bueno, esto con una capa de pintura, unos retoques y mucha limpieza quedará muy decente. Tiene una buena estructura, es lo que cuenta, como en las personas.

-Sí, claro.

-Mc Phee? Mc Phee? Mc Phee... vas a vender la casa? Es la casa del Médico

-Elisa, esta es Barbara Parry, es tu vecina de enfrente, ella puede ayudarte. Esta es Elisa, la nueva doctora.

Me dio la mano de manera seca.

-Es una mujer, Mc Phee.

-Sí, Barbara, es una mujer

-Sí, además de joven e inexperta soy una mujer- mientras miraba el techo en busca de humedades, me di la vuelta ante su silencio, Mc Phee tenia los ojos desencajados y Barbara estaba como soprendida de que fuese tan descortés- Y además una irónica bocazas... todo virtudes, como verá.

Me metí enla casa para ver quemás cosas veía, tras la sala habia una cocina, una cocina enorme, con armarios de madera, llena de polvo y con todo recubierto de azulejo de un color verde hospital ochentero... Recordé un capítulo de Bricomania sobre pintar azulejos, me pareció inoportuno, pero quizá eso me salvaría de limpieza y daría un valor nuevo a la cocina. Salí de la cocina oyendo como hablaban por lo bajín el alcalde y la mujer achaparrada de como era una mujer y muchos hombres irían a verme por ese hecho en vez de atender a mi obligación, sería una rompefamilias. Mc Phee regañó a la mujer diciendo que debía pensar que seguramente tendría un novio o algo, estaba en la edad, o casada y Barbara le recriminaba que como es que un hombre puede dejar que una mujer se fuera a un pueblo perdido sola.

Muy diver todo. Salí de la cocina por un pasillo, vi un aseo, una portezuela que daba a una escalera que bajaba "Mc Phee, los... como lo decís? la caja de fusibles esta aqui abajo?", Mc Phee seguida de la mujer bajita y achaparrada que no ocultaba su descontento se asomaron.

"Sí, pero es mejor que lo vea Harrison el hijo de Barbara, es electricista, bueno realmente es el manitas del pueblo, verdad Barbara?"

Sentí que Harrison debía estar casado por la cara de Barbara de desconfianza...

"Mi hijo vendrá mañana, o cuando pueda, ya sabes que es una persona muy ocupad Mc Phee".

-Bueno y yo mientras donde voy a vivir?

Ambos se miraron extrañados. "Como que donde?"

-Hombre, esta casa está llena de mugre, no em dará tiempo a limpiar nada, no hay luz, no hay agua caliente... tengo tener un sitio a parte donde quedarme, un hostal o algo.

Se volvieron a mirar...

- No esperabamos que vinieses Elisa...

De repente lo vi todo claro, me volví a la cocina, tenia una entrada trasera, la abrí con dificultad, la puerta estaba encajada, detrás habia un patio, cerrado con una valla de madera alta. Al otro lado oí golpes, me asomé, una mujer de unos 40 años azotaba a una alfombra sobre una cuerda.

Paró se secó el sudor. Y me miró.

-Hola, perdone la indiscrección.

-Hola, va a comprar la casa nueva?

-No, soy la joven e inexperta doctora nueva. Me llamo Elisa

La mujer se rió."Veo que ya la hen puesto al día".

-No conocerá algún sitio donde alquilar una habitación? Lo digo porque esto está fatal de suciedad y no quiero morir... no tienen médicos aquí.

- Pues es que nadie se queda aqui sin tener familia, Elisa.

Porque me lo temía. La mujer siguió dando palos a la alfombra. Me di la vuelta. Me senté en el insalubre escalon de la puerta de la cocina...

Al rato la mujer se asomó

-Me llamó Judith y si te interesa, te alquilo una habitación, no es muy grande, pero está limpia.

-Gracias Judith, te lo agradezco.

-No me lo agradezcas, tendré consulta gratis...

Sonreí, Judith se replegó bajo la valla... solo oí " a las 9 cenamos, espero que te guste la carne estofada".

http://www.youtube.com/watch?v=_Db6fyOExH4

2 comentarios:

Hades121 dijo...

Un apacible pueblecito escoces medieval... lleno de gente con mentalidad medieval JAJAJAJAJA


No, en serio, esta muy bien ;-) Me esta gustando ;-)

tita hellen dijo...

Advierto, es comedia romantica, luego no escupas por lerr novelitas a lo Bridget Jones XDDDD