Punto en boca

jueves, 31 de julio de 2008

Flowers in the rain


Tras una ducha caliente, una infusión, toneladas de pastas de té y un beso en la frente de Judith, me acuesto. No tengo sensación de haber estado en peligro, pero decido hacerla caso, porque no se trata de mi, se trata de hacer algo por ella.

Tengo tanta morriña y tal decaimiento, que no me costará dormir en absoluto.

Oigo al cabo de un rato que vuelve a llover, con violencia, no tanta como en el coche, pero si bastante. Una bonita tromba en condiciones. Sin embargo oigo el timbre de la puerta. Me asomo a la ventana, nadie. Decido bajar, sobre mis calcetines de algodon blancos y mi pijama. De manera estupida, no sé porque , cojo una manta de cuadros, decido echarmela encima, corre viruji y no encuentro mi bata.

Bajo las escaleras y encuentro una flor blanca en el felpudo, es entre una jara y una especie de campanilla blanca, huele poco, pero es muy bonita. La llevo dentro y la pongo en un vaso de cristal que situo justo al lado de la cama.

Pienso que la ha puesto Gary... aunque lo mismo Harrison se ha enterado y se siente amable y se ha ido dejando eso, estaba muy amable con lo de su mujer... o quizá Prudence... o Judith.

Por un momento estúpido y sentimental pienso que lo ha hecho Gary. Y me siento feliz por un microsegundo, porque es como si él estuviese aqui sonriendome.

http://www.youtube.com/watch?v=q6o5F0s2SjQ

Rain


Estoy parada, parada paradísima. Me he tenido que parar, no he tardado nada en mi Lupo para llegar a comprar medicinas, vamos un par de cosas para cortar diarreas, calmantes, pomadas contra eccemas, vamos, lo suyo. Y luego al coche y nada, la lluvia ha empeorado, tanto que se ha vuelto una densa masa espesa de agua que me impedía seguir.

Y estoy parada en el arcen y no sé exactamente donde, sin nada de electricidad encendida.

Y preguntándome que cojones hago yo aqui.

Al principio admito cierto histerismo, el que te confiere no ver una mierda y pensar que te la vas a pegar, que nadie vendrá a buscarme y que todo será terrible. Pero luego me he calmado, he echado el asiento todo lo atrás que he podido, he cogido la chaqueta y me he tumbado y me he tapado.

Y estoy tumbada en posicion fetal en el asiento pensando, recordando... a mi familia, mi madre cruzaría esta lluvia por verme, no me cabe duda, mis amigas, que ni saben lo que me pasa... Dios, hace tanto que no los veo. Y alguna lagrima se cae, la morriña del inmigrante que le dicen. Todo acompañado de truenos terribles y de una masa de agua bestial que parece que va a arrancar el techo con una virulencia inusitada.

A pesar de eso, cierro los ojos, pienso en el ayer, en las cosas que dejé atrás, en mi cama, en mi casa, en pelo de mi padre, ya canoso por partes, enla piel blanca y blanda de mi madre, en mi familia y su manera de ser, en mi calle, en mi barrio, en el cielo azul, en las pizzas del pizza hutt de al lado de mi kelo, en lo que me apetece mi pijama y una taza de té bien caliente... Quizá solo sea miedo de estar sola y que nadie se acuerde de que no faltas, quizá sea el verte desvalida ante la naturaleza. No sé, solo sé que la única opción es esperar, esperar...

Abro los ojos, me he quedado dormida, me asomo, es de noche y no llueve, solo chispea. Me froto los ojos y me pongo al volante del Lupo, al rato llego a casa, en seguida sale corriendo Judith de su casa. Tras ella su marido, las niñas y al final, lentamente Gary. Salgo con sendas bolsas de medicamentos, pero ella salta la valla y me abraza.

-Nos tenías muy preocupados, no eres la primera que termina cayendo al acantilado con un tiempo así.

-No, me paré y me dormí.

Me acompaña a la casa, medio abrazada a mi, oigo a Matt que se lleva a las niñas a casa, miro atrás, Gary se queda mirando con cara de desasosiego.

-Gary, deja a las chicas solas, estarán bien-le dice Matt.

Yo miro atrás mientras Judith lleva las bolsas y me empuja dentro de la casa "No sabes lo preocupados que estabamos, ibamos a salir a buscarte si no venias", Gary se mueve lentamente y yo no sé que decir.

Judith es mi única familia aqui, pero tambien le importo a su familia.

http://www.youtube.com/watch?v=pFbjE7NFmUI

martes, 29 de julio de 2008

Tout le monde


Por la tarde disfrutaba de la paz de mi retiro en el pueblo, cuando oí pasos, llamaron a la puerta. Baje los pies de manera precipitada de la mesa, porque soy así de chula y estaba viendo otra vez, como conocí a vuestra madre.

-Si?

-Puedo pasar?

Joder, si Gary venía tanto tendría que hacerle una tarifa especial... aunque esto suena fatal, ahora que lo pienso...

-Pasa.

-Vengo por motivos médicos esta vez.

-Ah, vaya, siéntate, cuéntame, que te pasa?

-La dieta de brecol y coliflor, me produce gases... muchos gases... y tengo que comerme la verdura, o mis sobrinas no se la comerán y claro. Mal. Me ha costado mucho verla doctora.

-Bueno... pues nada. -La verdad, una estrella de Hollywood flatulenta no resultaba tan glamurosa. Claro, que pocas personas resultaban glamurosas en tan penoso estado.- Tendré que mandarle estas pastillas.

-Y como las compro?

-Muy fácil, el dinero bien en billetes como en monedas es intercarbiable por bienes y servicios que...

-Me refiero que no puedo ir a la farmacia. Cualquiera puede enterarse de mi problema.

Vaya, no lo había pensado, el farmaceútico no juzga, pero ya se sabe que los clientes son muy marujos... y no juzgar no es ser confidencial.

-Bueno, veamos que tenemos por aki.- Miré por los estantes. Solo encontré algo de bicarbonato, que debía llevar abierto desde que los mayas se plantaron y dijeron que ni una pirámide más.- No hay mucho que se diga. Tranquilo, ahora mismo iré a la farmacia y compraré lo que necesito, tengo más o menos un inventario de cosas que me vendrán bien.

Me quité la bata y fuí a por las medicinas. No tenía nada mejor que hacer.

-Te vienes?

-Estoooo... de verdad quieres encerrarte conmigo en un coche?

No voy a contestar a esa pregunta sin mi abogado

-Me refiero estando como estoy.

Me reitero.

-Con todas las tripas descompuestas...

Ah! Era eso... Claro.

- Está bien... volveré y te visitaré en cuanto pueda. Puedes probar con una menta poleo, pero yo que tu me iría lejos de las niñas. Esos gases no pueden ser buenos para su desarrollo.

-Jaaaaa, jaaaa, que risa y que irónica. Esto es culpa tuya lo sabes?

-Tal y como yo lo veo, me parece que es una venganza estupenda. Ala, vete a casa que como sigas aqui encerrado me vas a quemar el ficus.

Salí, y me metí en el coche. Empezó a chispear, sin embargo, Gary se mantenía en la puerta de su casa, observándome conducir.

Esto no puede ser sano para nadie, de verdad! Judith, desde que está aqui Gary apenas sí que la veo. A las niñas de refilon, no salgo, es como si me mantuviese en casa esperando a que alguien llamase... yo no soy así, yo no le conozco, estoy haciendo demasiadas cosas de más por una persona a la que le estoy infiriendo demasiadas cosas solo por su belleza (peazo belleza por otra parte) física.

Soy lo peor. Mira, voy a subir el volumen de la música, que como me dé por pensar lo mismo me da la vena y le pongo nombres a nuestros hijos.

http://www.youtube.com/watch?v=4cTtLIgpj18

lunes, 28 de julio de 2008

Writers Block


-Señora O´Ryan

-Por favor llámeme Prudence.

-Bueno, Prudence, aqui tengo escritos sus resultados.

-Y bien?

Y bien? Y tan bien, solo tenía un poco alto el colesterol, dos días sin yogures, ya ves tu. A pesar de eso, porque le saqué yo la sangre, porque parecía de una niña de 15 años. Completamente "anormal".

-Bueno, doctora... y ahora que hago?

-Bueno, tenemos dos opciones tal y como yo lo veo: o buscamos que hay de anormal que produce todo esto... o busca usted su misión.

-Mi misión?

-Sí, su misión...

-Claaaaaro...

Le dejé la hoja en la esquina de la mesa, son sus pruebas y debe quedárselas. Las cogió y las dobló con cuidado y las metió en el bolso sin ni siquiera mirarlas.

-Tiene hijos Prudence?

-Tres hermosas hijas, todas con sus nietas. Y bien casadas, todas en la capital.

-Bueno, a lo mejor su misión es velar porque todo esté bien hasta sus biznietos.

Me miró con excepticismo, Prudence esperaba algo más emocionante.

-Piense que los ejercitos en el tiempo de bonanza son invisibles... pero que en las crisis son efectivos, quizá sea esa su función, esperar que no haya crisis.

Su cara cambió un poco.

Se levantó con sus flacas piernas y me estrechó la mano, estaba muy cálida a pesar de que era huesuda y cabía esperar que estuviese fría. Me regaló la mejor de sus sonrisas y me agradeció mi preocupación, prometiendo avisarme si sabía algo.

Prudence era una mujer genial. Si Audrey hubiese llegado a la edad de Prudence, seguramente esta le hubiese dado clases de presencia.

El día era más plomizo que el anterior, daba la ligera impresion de que cada día luminoso era a costa de un monton más plomizos que de costumbre. Uno empezaba a pensar que un día luminoso era 4 requetenegruzcos... así que una no sabía si era mejor 4 medio nubosos a 1 guay y 3 grises hasta el hastío.

Me llegaron varios mails, simposium de médicos en Londres, en Edimburgo, en Glasgow... vamos, que podría hacerlos, pero pensé en positivo. Me metí en una página de semillas, era hora que eligiese cosas para plantar en mi jardin. Aunque fueran unas margaritas tristes.

Es increible la de cosas referentes a las plantas que tienen los escoceses, montaron hasta un congreso mundial vegetariano en el 2002. Hay una pagina sobre el jardin botanico de Edimburgo. Y me propuse firmemente ir ese domingo.

Total, desde que estoy aqui, los sábados son casa, palomitas, y ayudar algún borrachuzo con las contusiones de beber más de la cuenta.

Además se me estaba anquilosando los cuartos traseros, empezaba a parecerme a un percheron de la Comarca de los Hobbits. No es que sea una persona agobiada por el físico, pero a nadie le gusta pensar que por uno mismo pasan los años más deprisa que por los otros.

Llamaron a la puerta pausadamente. "Adelante".

Era Gary con el señor Bigotes... como echaba de menos a ese gato. Pero por el bien de mis pacientes, tenía que echarlo de la consulta.

-Podemos pasar.

-El señor bigotes no, no es por ser racista ni nada de eso...

-Ya, por la etiqueta, lo siento señor Bigotes, usted se queda fuera.

-Espera, ya salgo yo.

Me quité la bata y salimos al pasillo, de ahí a la cocina. Gary llevaba un bonito jersey grosella oscuro, con unos vaqueros y unas playeras. Me sorprendió que no llevase las botas... solo las llevaba por la noche?

Nos servimos un té.

-Estaba pensando en ir al Botanico este domingo. Parece un sitio bonito que visitar. A penas sí he visto algo de este pueblo y de la capital del reino...

-Puedes creerque nunca he ido a verlo?

No, normalmente hacen excursiones a estas cosas con los niños. En mi colegio la hicimos. Y este botánico tiene más años (es del siglo XVII, el nuestro es del XIX).

-En serio?- como puedo ser tan falsa a veces?

-En serio. Quieres que vayamos?

-No vas a poder...

Me miró extrañado. "Recuerda que te doy el alta mañana, te acosará todo el mundo, donde queira que vayas te seguirá una turba peligrosa de mujeres impacientes de adjetivos sobre unos Manolos... mejor iré yo".

-Y si no me das el alta?

-Tu quieres que me crujan, verdad?

-Y tu no quieres que salga nunca de mi casa? Empiezo a aburrirme de ir siempre al mismo sitio...

-Gracias, eres francamente agradable. Tienes el alta, voy a hacerlo público.

-No lo vas a hacer.

-Vale-Me levanté decidí ponerle a prueba, ya que él me probaba a mi. Me fuí directa a la puerta, noté que se seguía con la mirada. Pues bien, una vez en el pasillo, soltó la taza, lo oí en la encimera. Se levantó y cuando tenía el picaporte de la puerta en la mano, se fue corriendo a la puerta, justo al lado, sin impedirme abrir, pero con la cabeza tan cerca de la mia, que me sobresaltó.

Tomé aire. Y sin mirar abrí la puerta y dije en alto.

-Queridos vecinos es para mi una alegría anunciar que...

En la calle estaba Barbara y su hijo, un par de marujillas que iban a ver a Gary y... Judith con las niñas, al ver su cara se me fue todo el aire de los pulmones y a ella se le puso cara de pánico. Sabía que me había picado.

-Queeeee...

Gary sonreía apoyado con la zabeza en el umbral. Hijo puta con suerte.

-Que si sigue todo como hasta ahora Gary se recuperará en el plazo estimado.

Gary se asomó triunfante. El sol nublado en sus ojos grises hicieron que brillasen más. Lo que yo decía, hijo puta con suerte.

-Lo que pasa es que no deben atiborrarmelo a pasteles y más a verduritas, que está muy debilucho. Necesita sobre todo coliflor. O bien brecol

-Sí, pero yo noooo!

Stephany gritó detrás de su madre, que sonreía al ver que no había salido tan mal parada. Gary me miró como desencajado, no esperaba una terrible venganza en forma de verdura arborea. Ahora sonreí yo más.

El es un hijo puta con suerte, pero yo soy una zorra vengativa.

http://www.youtube.com/watch?v=AiQH-b-wMOI&feature=related

viernes, 25 de julio de 2008

Eisbaer


La tarde pasó lenta, muyyyyyyyy lenta. decidí ver por internet la serie Como conocí a vuestra madre.

No creo que un padre tenga que retrotraerse tanto para contar a sus hijos como conoció a la madre de sus hijos, pero sí que es cierto que sin duda, sin tanta trama, la serie no sería tan entretenida.

La tarde se me pasó a base de refresco de cola y palomitas con mantequilla. hecha un gurruño en el asiento del despacho y comiendo palomitas, menos mal que nadie vino.

Por la noche en la cama, tras una taza de tila para contrarestar toda la cafeína en forma de refresco ingerida me pregunté si yo sería capaz de contarle a mis hijos todo mi pasado, a ser sincera con ellos, no es que hubiese mucho que contar, bueno algunas personas que sí hubiesen podido ser sus padres si las cosas no hubiesen terminado mal, pero bueno las cosas son como son.

Madre mía, ya me estoy planteando tener vástagos! Y no tengo ni pareja!! Lo mío es demencial.

Oí algo golpeando la ventana de mi cuarto, parecian piedras. Abrí la ventana y una pequeña china se avalanzó sobre mi ojo derecho, sin querer me eché atrás y me tropecé con el galán y me caí al suelo, así que ahí permanecí hasta que me dejó de llorar el pobre.

-Lo siento!!!- Oí en un susurro bastante alto. Bajé abajo no soin antes pararme a mirar el ojo en el espejo del pasillo.

Allí estaba mirando al suelo, con la cabeza ladeada, como los tíos buenos de las pelis. Ahí estaba yo, con mis pintas de dormir y mi ojo tapado, aún picaba el golpe.

-Lo siento, sólo quería hablar contigo, como ayer, en casa me aburro, mis sobrinas son muy majas y estar con mi hermana es genial, pero si no salgo un rato me dará algo en casa.

-Y por eso has pensado, "vamos a volarle el ojo a la doctora, ella sabe cuidarse".

-Ha sido solo un daño colateral. A ver, déjame a ver que ha sido.

Me cogió con ambas manos la cara y me miró fijamente el ojo.

-Sin luz no veo nada-buscó la luz de la cocina y volvió a sujetarme la cara con ambas manos.

Sus enormes ojos verdes grisaceos volvieron a fijarse en mi ojo marron.

-Está algo rojo, pero no parece que haya daños en la cornea ni nada.

-Pero si ni siquiera sabes donde está la cornea.

-Esta en el ojo, no?-Siguió diciendo sujetando la cara y buscando con ahínco fingido.

-Vete por ahí!- dije apartando las manos con una gran sonrisa, no quiero que se me acerque tanto, se evidenciará que soy una idiota a su lado.

Aún así me cogió de la barbilla "en serio, te he hecho daño? Lo siento mucho, mucho".

Me tuve que dar la vuelta, no lo soportaba más, "sí, perfectamente, muy bien, en serio, ha sido solo un accidente"

-Que hacías? Te he vuelto a pillar intentando dormir?

-No, bueno, sí y no, me estaba rayando.

-Vaya, cuentamelo...

-Buenooo... me estaba preguntado si podría ser capaz de contarles a mis hijos todas mis relaciones con naturalidad.

-Qué?!!! pero tienes hijos???!

-Oh, no! Para nada, es por la serie esta de como conocí a vuestra madre, la he estado viendo y bueno, me ha dado que pensar... Es poco posible hoy por hoy que tenga hijos, pero si los tuviese me planteo seriamente si sería capaz de tener esa clase de sinceridad y contarles esas cosas a mis hijos.

-Los hijos solo quieren oir que sus padres son felices, el resto de cosas no quieren oirlas... o te gustaría que tus padres te contasen su pasado?

Vaya, nunca lo había pensado bajo esa perspectiva.

-Mi madre se volvió a casar, tras el divorcio con mi padre, creo que ha sido una de las cosas más dificiles de esta vida, junto con la muerte de mi padre, que me ha tocado asimilar, pero la quiero y es feliz. Simplemente es tener la cantidad adecuada de información.

-Supongo que tienes razón.

-Quieres que veamos un capítulo de esta serie?

-Bueno, he estado toda la tarde viendola... y tu?

-He estado hablando con mi agente sobre una película que me han propuesto. La tercera parte de un clásico del comic, solo que no sé si hacerlo, por aquello de que las comparaciones son odiosas.

-Bueno, tu piensa en Christian Bale, ha hecho el mejor Batman tras un montón de gente tras la máscara. Si crees que merece la pena intentarlo hazlo, si la peli no la verías ni tu, por favor, no te expongas a la humillación de tener que grabarla.

-Aunque sea mucho dinero?

-Sí, hay cosas mejores.

Se quedó meditambundo un instante. "Veamos la serie, el capítulo que quieras".

Pusimos la serie, fue muy divertida, al cabo de un rato me entró la morriña, echarle me parecía fatal, se habia quitado las botas, estabamos ahí, con los pies en el escabel, tapados con una manta y viendo la peli, él tenía una birra y yo mi taza de menta poleo. Me parecía mal echarle, estabamos agusto, pero claro, tenía que irse o me dormiría en 3,2,1...

Oí algo al fondo, era mi despertador que sonaba en el piso de arriba como un poseso. Gary se había marchado, dejó una nota pegada en la manta.

"Debí haberte despertado y debía haberme despedido. Sé que te vengo a visitar a unas horas terribles y eres muy amable al no echarme y soportarme. Esta tarde vendré a verte a unas horas más normales, te lo prometo. Gracias por todo".

Encima tiene clase, qué tio.

La mañana se habñia levantado todo lo contrario que la anterior, fría y cruel, llovia fuerte, casi parecía granizo. Tenía que ir a la gasolinera, a ver si tenían ya los resultados de mi paciente asintomatologica.

Dios, si Gary seguía siendo tan adorable tendría que echarle a escobazos de mi casa. Tenía que ser fría cual témpano

http://www.youtube.com/watch?v=-K99iitbISs

lunes, 21 de julio de 2008

Jump


Ese día fue un día frío, pero dadas las circunstancias decidí darme un capricho, porque el cuerpo me lo pedía. Es raro lo que te pide el cuerpo, a veces hace un calor que te mueres y te apetece comer un plato de cuchara bien caliente. Y aunque hacía frío, a mi me pedía el cuerpo ensaladilla rusa. Y me puse manos a la obra: cocer patatas y verduritas (que en estos lares estan ultracaras), ir a por mahonesa...

Siempre he pensado que la ensaladilla rusa es prima hermana del arroz tres delicias, porque las verduritas de ambos platos son semejantes, me resulta como un remake de una peli antigua con 4 cosas modernas. Como cuando hicieron Vanilla Sky versionando abre los ojos, pues igual pero en mejor (no comparemos esos platos con esa peli de Tom Cruise que si no fui a ver fue por algo).

Estaba pelando zanahorias cuando Judith entró en casa.

-Hey!

-Hola, qué tal has dormido?

-Rara, sigo con el desasosiego de Gary por aqui y todas esas zumbando por estos lares y sin entrar a molestar... hasta traen pasteles de carne!!! Nunca habían traido comida a mi casa! Qué haces?

-Ensaladilla rusa

-Y qué es eso?

Judith no es inculta, es que es escocesa y no conoce la ensaladilla rusa, bueno, si la conoce porque es un relleno de sandwich muy socorrido, pero no con ese nombre. Así que pelé más patatas y verduritas para llevarles un tupper luego. Veis como somos como una familia? Solo las familias hacen intercambio de tuppers!

-Ayer estuvisteis hasta las tantas hablando.

La navaja se me escurrió y casi me corto. Miré a Judith.

-Judith, no es lo que parece, es decir, yo no quiero ser como las demás y te juro que solo hablamos y no traté de tirarle los tejos...

-Lo sé

-Lo sabes?- dijo mientras ella iba cogiendo un cuchillo y pelando judias verdes, sentada a mi lado.

-Sí, Gary me dijo que estuvisteis hasta las tantas hablando y que al final le echaste para poder madrugar hoy. Si hubieses sido como las otras, no le hubieses echado sin preguntarle miles de cosas de Hollywood y sin habertelo cepillado antes.

-Gracias?

-Elisa, aquí no hay mucha gente con la que podamos hablar, así que muchas veces venimos a ti porque eres la única con la que podemos ser nosotros... pero Gary es más pesado que yo, así que no temas decírselo.

-Que es un pesado?

-Exacto!

-Oh... bueno, vale.

-No es demasiada comida para ti?

-Esperaba mandaros un tupper

-Ah, bueno, pues te mandaremos pastel de carne, para que lo pruebes.

Me sonaba a empanada con distinta forma, pero es comida... aunque si va para Gary lo mismo tiene suero de la verdad o algo extraño para violarle. Es comida, me la comeré y me encerraré en casa por lo que pueda pasar.

Tras un almuerzo con ensaladilla rusa y filetes de pollo empanado, me fui a la consulta a eso de las 10 apareció Harrison. No esperaba verle, a lo mejor es que tenía algo que decirme del calentador.

-Hola, puedo hablar contigo? En plan médico me refiero

-Claro, ya sabes donde está el despacho.

Parecía muy serio y decaido, subimos a la consulta, por lo que pudiese pasar.

-Tu dirás-dije sentandome despues de que él lo hiciese.

-Estoooo... es que... es mi mujer.

-Está enferma?

-Bueno, no realmente. Es que... Elisa, podrías aumentar el tiempo de incomunicaión de Gary?

Le miré seriamente, no entendía qué quería decir.

-Como dices?

-Dana... yo la quiero y sé que me quiere, pero es que cuando vuelve Gary, que se que no es culpa suya! Que no puede evitar ser tan guapo y tener esa pinta y ese dinero y yo no puedo evitar...

-Quieres que prolongue la cuarentena para que te haga caso Dana?

-No, claro... bueno, un par de días.

-Harrison, no puedo hacerlo y lo sabes.

Harrison que estaba sentado frente a mi con las piernas abiertas y los brazos en posicion de rezo entre las piernas, echó la cara al suelo desanimado.

-Hombre Harrison, eres un hombre casado, Dana se fija en la fama, pero tu has ganado.

-No entiendo.

-Que se ha casado contigo, no con Gary, has ganado, eso digo.

-Sí, claro... visto así.

Me daba mucha lástima, había venido aqui solo para que ella no le ignorase... Harrison no parecia tan desanimado por momentos.

-Harrison, sal de aqui y vete a por tu esposa, es por prescripción médica.

-Sí, señora... y luego qué?

Madre mía, menos mal que no era endocrino, porque mira que era poco espabilado para ciertas cosas...

-Pues haz que tu mujer recuerde sus votos.

Se quedó pensativo, puso los ojos como platos y despues se golpeó la frente en un sonido sordo.

-Ahhh! Claro!

Salió deprisa, me dió un lacónico gracias y bajó la escalera... al rato oí pasos subiendo la escalera deprisa. Era Harrison de nuevo

-Elisa usted...

-Se llama secreto profesional, Harrison.

-Bien, gracias de nuevo

Y volvió a bajar como un caballo las escaleras.

Qué ganas de echarme una siestecilla!

http://www.youtube.com/watch?v=oPqOVdDUqL4

domingo, 20 de julio de 2008

Good Morning


-Te gusta estar aqui a pesar de todo?

Le miré, sus ojos grises verdosos. No me había parado mucho a pensarlo. Podría decirse que sí.

-En general, a pesar de no contar conmi familia, extrañar a mis amigos, hacer un frío tremendo, sentir poco calor de ciertas personas y estar siempre nublado... hay cosas que me gustan.

-Qué cosas?

-Como huele todo a fresco, las noches que se ve la luna puede ver el cielo cuajado de puntos de luz preciosos, es todo tan maravilloso y tan... freak

-Freak?

-Te dan ganas de coger una espada y correr colina abajo gritando cual posesa.

Esbozó una amplia sonrisa

-Esta tierra tiene historia en cada centímetro cuadrado, será quizá por eso.

-Será... Y a ti?

Me miró extrañado, yo subi los pies en el sofá y me senté en plan indio siux.

-Te gusta estar aqui?

-Es mi infancia, es una lastima que las cosas hayan cambiado tanto. Pero es fantástico volver, pero siempre por temporadas. Además, tengo quien me espere en L.A.

-Tu novia? Judith nunca habla de ella

-Mi perra, Judith nunca habla de ella, la odia, se llama Lupe, es genial, es muy peleona... me gustan peleonas!

-Me alegro por tu sistema nervioso

Cogió la copa y se echó sobre el brazo volviendose a mi.

Seguimos hablando durante un buen rato de nonadas, de cosas pasadas, de como era la casa, de como era el pueblo, de cotilleos por confirmar y esas cosas. Cada vez que venia, siempre alguein le decía algo de alguna y Judith matizaba... Vamos, un saber contenido en cotilleos y tonterías.

Sin darnos cuenta de las 11 pasamos a la 1 y la botella, a lo tonto se terminó.

El miró la botella. La cogió.

-Un segundo, voy a por otra y vuelvo.

-Gary, no creo que sea buena idea, mañana tengo que madrugar, basta con que no abra pronto para que me echen a los perros. Lo entiendes verdad?

-Sí, pero me fastidia.

-Ya, a mi también, lo estaba pasando bien.

Me miró, miró a la botella.

-Bueno, mañana si eso volvemos a vernos doctora.

-Sí, mañana más.

Salió por la puerta de la cocina y yo le seguí, saltó la vaya con dificultad, tirando la botella primero al cesped de Judith.

Entré en casa, cerré la puerta con llave y subí a la cama.

Esa sensación de que has hecho algo grande, de que algo estupendo te ha pasado, a pequeña escala, of course, me invadía por completo. Estaba muy contenta, muy emocionada, dormir me fue dificil, quitarme la sonrisa lo fue más. Por un momento pensé que no podria conseguirlo en toda la noche.

Al día siguiente, el sonido nauseabundo del despertador me atizó en la cabeza como si fuese un gong caido del piso de arriba. Me aplastó toda neurona superviviente. Abrí los ojos... qué era eso, parecía un milagro. Era un milagro!

Hacía sol!

Por un momento me dieron ganas de saltar por la casa al grito de Good Moorning como Gene Kelly podría tan solo hacerlo. Pero me conformé con canturrear la canción en la ducha, salir canturreando, comerme una tostada con te canturreando, ponerlo todo consecuentemente de migas perdido... y llegar a consulta, no había nadie, pero bueno, era la doctora y era mi obligación.

Me asomé a la puerta, fueron varias las que rondaron la casa, se asomaron pero no llamaron. Y una incluso me preguntó que como estaba.

-Hay un silencio inviolable entre el paciente y el médico, pero le diré que evoluciona favorablemente de su dolencia, en los periodos estimados.

Lamujer sonrió ampliamente y se fue.

Y luego la ratita soy yo.

http://www.youtube.com/watch?v=uA3OnIYW5u4

jueves, 17 de julio de 2008

I´m gonna love you just a little more


La primera tarde de consulta fue aburrida, no vino nadie, asi que directamente me dediqué a seguir colocando cosas y a hacer limpieza. Vi las noticias y tras eso me puse a leer un poco y decidí irme pronto a la cama, al no tener nada mejor que hacer con mi vida.

Tras una cena ligera consistente en un sandwich mixto y un zumo de manzana me fui a lavar los dientes. Hasta el momento no había reparado en algo: mi cuarto de baño da al cuarto de baño de Judith.

Claro, nunca habia pensado que nuestra disposicion de casa es la misma, pero a la inversa: yo tengo las habitaciones a la izquierda y ella a la derecha, yo el baño a la derecha y ella a la izquierda. Eso significa que tengo la posibilidad completamente insana de ver a Gary mientras se ducha, que eso no significa en absoluto que desee hacerlo, que quiero, pero por supuesto no intencionadamente, no es mi intención ver su musculada figura toda jabonosa tras el cristal, toda desdibujada, con el calor del vapor de agua saliendo por la ventana...

Basta! No me creo que sea capaz de pensar en todas estas cosas mientras me lavo los dientes! Cuando quiero darme cuenta me sorprendo mirando fijamente la ventana casi con ansia. Me miro al espejo... muy mal Elisa, muy mal por tu parte, no deberías hacer estas cosas, Judith no se merece esto. Ella se merece lealtad, se merece que no la dejes tirada por ese peazo de hombre musculoso con el cuerpo de bronce y jabonoso... Bueno, se acabó! Escupo espuma y me enjuago los dientes. A la cama!

Mañana será otro día, no puedo caer en estas tonterías tan pronto, por Dios, solo he estado un rato a su lado y me siento como una adolescente, por no comentar lo terrible que es que sea tan superficial!

Una vergüenza.

Se acabó, a dormir. Ala, no es tan dificil...

Al rato oigo unos golpes. Miro debajo de la cama en busca de las zapatillas, abro la puerta, los golpes vienen de la puerta de la cocina... Me asomo por la ventana de mi cuarto, abajo está Gary.

-Perdona, no te habré despertado

-No, que va...

Vale, asi no hay manera, fortaleza pequeña!

Bajo sin darme cuenta hasta que estoy frente a él que llevo un pijama de franela de ositos y mis enormes zapatillas de peluche. Mierda!

-Vaya, no te he despertado, pero por poco... Judith iba a dormir, no puedo salir de casa por prescripcion médica y tampoco hay mucha gente con la que quiera hablar ahora, te importa si...

Traía una botella de vino blanco.

-No pienso beber, espero que no te la bebas entera, pero puedes pasar, aunque en una hora estaré realmente zombie.

Paso con aire decidido, seguía mirando la casa como si fuera algo extraño, supongo que acostumbrado a la anterior decoración. Me dirigí a un armario.

-Toma, una copa, no iras a beber a morro...

-porqué no?

-No tienes pinta de borrachuzo...

Su sonrisa de disipó, es de estas cosas que te hacen pensar que has metido la pata...

-Tuve una época bastante borrachuza, trato de controlarme y eso, no llegué a alcoholico, pero la muerte de mi padre no fue tan fácil de asumir como supuse.

Mierda, la cagué.

-Lo siento.

-No, tu no sabías nada.

Fue directo al salón y se sentó en el sofá, justo en medio, no en un extremo, me senté a su lado, se levanto para dejarme un pequeño espacio.

-Eres la única persona que ha ayudado a mi hermana, desde que está aquí. Cuando era pequeña tenía algunas amigas, pero según fue creciendo solo ha tenido amigos, no se ha relacionado bien con la gente de aquí. No es fácil.

-La gente, no es fácil en general, Judith es buena chica. Me acogió en su casa...

-Siento decepcionarte pero seguramente lo haría...

-Para fastidiar a los demás, lo sé.

Se quedó perplejo.

-Y no te importa.

-Tenía un techo y a alguien amable que me lo ofrecía. No hago preguntas siempre que no sea todo muy muy raro.

Pego un sorbo a su copa. La dejó entre sus pies.

-Ya lo entiendo, eres como Judith... eso lo explica todo.

http://www.youtube.com/watch?v=xN38uI2oKkA

miércoles, 16 de julio de 2008

Buffalo Soldier


Estuve un rato con el pc echando unas partiditas. Tengo un emulador de mame que tiene un montón de juegos. Estoy viciadísima con el Marvel vs Capcom... No es serio, pero me vicia. Tras un rato oí un buen jolgorio saliendo de mi casa. Me asomé. Estaban todas haciendo un corro alrededor de Gary y no dejaban salir a Judith... Ella al final, casi a empujones se deshizo del grupo y Gary se quedó intentando atender a todas, pero es que con ese jolgorio no habia humano que se resistiese. La sonrisa naturald de Gary se volvió en una mueca encajada enla mandíbula. Mientras Judith entraba como si estuviese llorando en la casa.

No sé porqué me recordó a una escena de los pájaros. Me dió pena... Miré en el armarito, cogí el primer bote de pastillas que vi y baje abajo con la bata puesta.

Estaban graznando como un montónde cuervos cerca de un cadaver fresco.

-Gary! Se puede saber qué demonios estás haciendo?!

Todas me miraron con cara de extrañeza- violencia en masa.

-Con que vienes quejandote del estress, de la ansiedad que te machaca el estómago, te digo que calma, que nada de jolgorio y según sales ala! a montarla!

-Perdona, pero yo...

-Encima te has dejado las pastillas, pero que te has creido? Que voy a dejar que te pase algo para que luego me vengan a despellejar esta gente diciendo que soy mala doctora? Te has creido con derecho a desobedecerme y poner en juego mi nombre?

Judith se asomó a la ventana, completamente perpleja... hasta yo estaba perpleja, pero ES mi amiga, no soportaba verla llorar. Si algo tiene de bueno ser médico es que, excepto en mi santo país de origen, rara vez te discuten los diagnósticos.

-Ahora mismo te vas a la cama, a descansar, a hacerte una camomila y a reposar.

-Pero nos tiene que contar muchas cosas...

-El viernes en el pub, si esta bien, irá y les contará lo que quiera, pero ahora Gary no está en situación de ver a nadie... No se les ha ocurrido pensar que a lo mejor viene huyendo de todo el bullicio de L.A.? No se les ha ocurrido que si Judith se ha marchado a casa es para prepararle el camino y que nadie sepa que está mal? No, solo piensan en lo emocionante que es tenerle aqui, aunque le pongan en peligro. Vamos, ayudenle a ir a casa y no se interpongan en su camino.

Las mujeres se quedaron en silencio.

-Sinceramente Gary, ahora que lo dice la doctora, estás hecho un asco.

Gary me miró con cara de "eres la responsable de que ahora tenga cara de asco".

-Venga Gary, vete a casa, el viernes en el pub nos lo contarás todo. Duerme y reponte.

-Pero...

-Qué quieres? Ponerte peor? Te debes a unos fans, por amor de Dios, haz el favor de acostarte jovencito.

Entré en la casa de Judith y me fui a su lado, estaba mirando absorta como todas las mujeres se calmaron.

- Elisa- Dijo sin mirar por la ventana

-Si?

-Si alguna vez necesitas un corazón, un riñon, un pulmón o un hijo, quiero que sepas que estoy a tu disposición.- Dijo perpleja sin apartar la vista de la ventana.

-Está bien saberlo.

Gary entró con sus maletas.

-Es la primera vez que consigo entrar en la casa yo solo desde hace mucho tiempo. Por cierto, tus pastillas... para que son?

Las miré, eran unos antibióticos para infecciones vaginales.

-Para infecciones vaginales, algo que nunca tendrás, asi que nada.

Volvió a sonreir.

-Por fin, unas vacaciones de verdad! Y hasta el viernes! No me puedo creer!

Gary besó la frente de Judith, se despidió para irse a dormir al cuarto de invitados. Judith se tiró al sofá, yo me senté a su lado y terminé toda tirada como ella, a su lado sin decir nada. Nos quedamos mirando una pequeña pecera con flores en la que se reflejaba la luz de la ventana. No hicimos nada, solo estar.

-Es la primera vez en mucho tiempo que Gary duerme y no tengo tanta angustia de que esté aqui.

-Eso es bueno.

-Si que lo es.

Seguimos mirando la pecera.

-Es la primera vez en mucho tiempo que tengo a una amiga en este mismo pueblo.

-Eso también es bueno, no?

-Sí que lo es.

Me cogió la mano y permanecimos así un rato hasta que Judith se levantó a hacer la comida y a poner lavadoras y yo volví a mi mundo de lucha de Marvel vs Capcom.

Al salir de la casa, el aire olía a humedo, se oían truenos, sin embargo, habia una tranquila alegría en el ambiente.

http://www.youtube.com/watch?v=VQ9-4ydkmQo

Love will tears us apart again


Una vez en la cocina empezó a mirar a su alrededor, daba la impresión de haberle sacado de la Capilla Sixtina y haberle teletransportado aqui, pero se metió por su propio pie.

-Está muy cambiado todo, desde que se fue Henry todo es distinto... es un cambio sin duda.

-Sí, supongo.- dije llenando un mug- Azúcar?

-Sí, por favor, dos cucharadas.

Se apoyó en la encimera de la cocina como si nada, y se me quedó mirando fijamente. Y yo no sabía muy bien qué hacer... es lo que tiene sentirse como una idiota, que tu facultad de reflejos es minúscula.

- Y bien, qué tal el viaje?

-Estoy bastante cansado, el cambio de hora hace polvo a cualquiera... para eso no tienes nada?

-Vete a dormir, si las hienas te dejan...

Se volvió a quedar como sorprendido, a pesar de eso, no dejaba de sonreir. Es lo bueno de que no conozcas mucho la obra de un actor, que no te impresiona saber que en Hollywood se mueren por él y te sientes ligeramente menos idiota.

-Ya, supongo, entrar en la casa se hará dificil...

-Salta por mi verja

-qué?

-Mira yo pongo una silla, saltas por encima y caes al patio de tu hermana, os veis, duermes tranquilo, y no tienes que soportar a nadie que no quieras hasta que no quieras.

-Vaya, nunca lo había pensado... y mira que llevo tiempo aqui.

-Bueno, pues voy a asomarme a ver si ha llegado ya...

Salí al patio, debía hacer algo con mi patio, la hiervas malas se lo comían a pasos agigantados, esta hecho un asquete! Me asomé, no había nada tendido, Judith solía salir a tender, asi que supuse que no estaría porque aún no habia tendido nada.

La llamé al movil...

-Sí?

-Judith, tu hermano está esperando a que llegues a casa para saltar mi verja a tu casa y conquistar la techumbre de tu castillo.

-Que?

-Que se ha metido aquí esperando evitar a las viejas fisgonas... por cierto, espero que tengas la casa bien recogida, porque medio pueblo esta fisgoneando a través de tus cristales.

-Santo cielo, acabo de dejar a las niñas, me he entretenido a propósito en uan tienda, no quiero verlas.

-Me lo imagino, si quieres vente a mi casa antes de que entrar en la tuya, te haré un té y podrás estar tranquila con tu hermano.

-Gracias Elisa, gracias de verdad.

Me volví, casi me da un trimo, él se habia puesto a mi espalda y no lo habí oido, lo cual me parecía bastante raro, dada la casualidad de que esas botas debía hacer bastante ruido.

-Se ha vuelto a entretener a propósito.

-No es por ti... es por ellas, durante todo el año pasan de ella y ahora van todas de peregrinaje a su hogar como si tal cosa, es muy desconsiderado.

-Lo sé, un año intenté que la gente se pusiese en su pellejo y solo conseguí que el año siguiente dijeran que estaba celosa de mi éxito. La gente de este pueblo no tiene mucha capacidad de ponerse en el pellejo ajeno.

-Ya lo he visto...

-De donde eres exactamente, tu acento no es de aquí.

-Española, de Madrid.

-Nunca he estado allí, debería?

-Deberías, se come bien.

Volvió a sonreir... en mi mente deseaba que no sonriese, es que me mataba cuando lo hacía, Judith es su hermana, pero es que Gary esta MUY bueno. Sé que todo esto es tremendamente superficial, pero es que hay gente que tiene la suerte de estar MUY buena. Y claro, ante eso... a ver que haces...

-Vaya, iré entonces a ver el prado.

-Sí, es bonito, aunque cerca hay un poco de cesped y en primavera la gente se tira ahí y es tremendamente agradable... es una tontería pero es genial. Madrid tiene muchos sitios donde tomar el sol tranquilamente y eso le hace más bonito.

-Lo tendré en cuenta.

Y volvió a salir una de esas sonrisas homicidas. es que te matan... POR DIOS, DEJA DE SONREIR!!!!

- Aunque deberías pasarte más por aqui... cuando dejes de ser una celebridad, la gente dejará de molestarte.

-Si te soy sincero es muy desconcertante. Una vez vino la primera niña que me gustó en la vida, hecha una mujer, y claro, más bonita que en la infancia. Y despues de estar... ya sabes- no me puedo creer que use la expresion "ya sabes"-me preguntó más por las actrices de Hollywood y por las películas que por lo que yo sentía o lo que fuese. Entonces vi que yo tampoco les importaba, les gustaba todo el fulgor de la vida en Hollywood, pero ni si quiera se preguntaban que sentía yo. Supongo que tienes razón, pero mi vida no está aquí. Tardaría mucho en hacer vida normal, en Los Angeles me siento más "normal". O es que a ti te resulta normal estar aqui desde que has llegado?

-La verdad... ahora que lo dices... no mucho.

Me sorprendió que fuese tan abierto y sincero así, para empezar. Los médicos oímos cantidad de cosas raras y la gente tiende a mentirnos y a decirnos la verdad mitad y mitad.

La puerta se abrió...

-Espera aqui. Tengo ajo y estacas para espantar a las malvadas brujas.

Entré, con aire desconcertado y con el pelo revuelto por el viento Judith estaba descompuesta.

-Estas bien?

-Sí, supongo... Ya me han preguntado todas si habia venido ya. Y Gary?

-En la cocina, esperándote, dame tu abrigo, vete, hazte una taza de te, tienes el agua calentada ya. Yo me subo a la planta de arriba, si necesitas algo pégame un grito.

Me volvió a abrazar. La devolví el abrazo. No entiendo como la gente puede volverse tan estúpida por un minuto de gloria y destrozar a una familia...

Gary salió a su encuentro, se abrazaron largo y tendido, Judith empezó a llorar.

-Me alegro de verte Gary.

Dejé el abrigo en el perchero y subí las escaleras.

http://www.youtube.com/watch?v=l4efME9Vnlc

martes, 15 de julio de 2008

Girlfriend


Me levanto con el terrible sonido de una campanilla histérica de despertador viejuno... Me ha costado conciliar el sueño, por el cambio de cama, más que nada.


A pesar de que el señor Bigotes no tenía un aliento con fresco aroma a menta recién cortada, prefiero su aspera lengua en mi nariz a este sonido irritante. Pero tendré que acostumbrarme.


Como me he acostumbrado a darme duchas cortas, porque Harrison me avisó de la antigüedad y precariedad del calentador (de los primeros que salieron!), a desayunar té earl grey y no café, a leer el periódico en inglés y no en español (cosa que es terrible, porque los periodicos británicos tienen menos páginas, pero su tamaño de hoja es más grande, así que se impone un ejercicio de papiroflexia para poder leerlos taza en mano) y a las temperaturas frías y como encender una chimenea sin parecer a Dick Van Dike saliendo por la chimenea como en Mary Poppins.


Una vez hechos mis que haceres, me asomo, todo huele fresco, a madera quemada y a lluvia, el cielo, sigue plomizo, pero es un día muy luminoso a pesar de todo, cuando miro a la derecha de la puerta veo a una ancianita arrugadita, con una trenca azul eléctrico, muy delgada y muy arrugada. Está sentada en el banco de piedra. No parece preocupada, ni pensativa, solo contemplativa.


-Buenos días señora, puedo ayudarla.


-Sí, venía a verla doctora, como tenía la puerta cerrada pensé que no estaba lista aún y decidí esperar sin molestar.


-Pase por favor, tenía que haber llamado.


La subí a la consulta, la abuela subía las escaleras con absoluta normalidad y naturalidad, la costaba menos que a mi incluso. Una vez dentro la pedí que se quitase la trenca, y llevaba un jersey negro de cuello vuelto, y una falda negra que evidenciaban su delgadez.


Me puse la bata y me senté en mi sitio. Sujetaba su bolso y su trenca encima de las rodillas en una postura encogida. Como si ocupase mucho sitio y pretendiese dejar sitio libre.


-Usted me dirá.


-Tengo 87 años.


La miré, ella se quedó en silencio como si esperase una respuesta.


-Nadie lo diría.


-Ese es el problema, que no tengo nada.


-Perdón?


-No me duelen las piernas casi, ni los huesos, no tengo artrosis, ni artritis, ni problemas de catarros que terminan en pulmonias, no tengo problemas de corazón, mi cadera está perfecta y mi mente lúcida, puedo hacer de todo.


-No la sigo.


-No es normal que esté tan bien!


Vaya, es la primera vez que veo a alguien que la falta de síntomas le resulta un síntoma.


-Si ve a mis vecinas, todas hechas un asco, yo todos los días desayuno apio y queso de cabra con unas tostadas y té, no bebo ni fumo, ando, estoy divina, pero es que tengo 87 años, lo mismo tengo algo que no se ve, porque no es normal.


En cierto modo, tenía razón.


-Quiere que la haga una exploración? Así lo mismo se queda tranquila.


-Yo estoy tranquila-dijo. Y es verdad, a pesar de su voz aguda como la de un cachorro de gato, estaba muy serena.


-Ya, pero por quedarme yo tranquila.


-Bueno, si insiste.


Se quitó el jerseyy llevaba una camiseta de algodón debajo, se sentó en la camilla. La medí la tensión y la miré con el estetoscopio. No habia ruidos, ni soplos, ni tenía los ojos amarillos y todo se manifestaba con normalidad, nada hacia sospechar de una enfermedad.


-La sacaré un poco de sangre, asi veremos si hay alguna hormona mal o algo que nos haga sospechar que algo no va bien.


Llené un par de tubos y los metí a la nevera. Luego solo tenía que ir a la gasolinera a las 11, alguien recogería las pruebas.


- Tranquila, en unos dias tendremos respuesta.


-No cree que a lo mejor es que el señor me depara algo importante por hacer?


-Es posible.


Vi curarse un cáncer en mis años de practica casi por arte de magia, soy cientifica, pero algo nos supera, de eso estoy segura.


-Quizá sea eso. De todos modos- dijo vistiendose- ha sido usted muy amable, calienta el estetoscopio antes de ponerlo sobre la piel, eso no lo hacen muchos médicos.


Una manía, pero la mayoría no reparaban en ello. Odiaba la sensación fría del metal en la piel cuando hace tanto frío, me recordaba a mi médico...


La mujer salió tan pimpante, yo mientras revisé libros y´me construí con un poco de madera, unos cordeles y unas chinchetas un cartel de abierto o cerrado. Tras un rato, fuí a llevar las muestras en uan enverita pequeña que me agencié en la gasolinera. Y al volver a pie (porque tampoco tenía prisa), vi a un montón de mujeres asomadas por las ventanas de la casa de Judith, me pareció muy indiscreto, no respetaban nada.


Se abria la veda. Seme quedaron mirando ante mi mirada inquisidora. Yo entré en la casa con tranquilidad, pero con mala cara, se me quedaron mirando como disimulando.


Yo entré en la casa. Al abrir vi a un hombre sentado en el sofá leyendo libros de medicina. Al oir la puerta se puso de pie, era un hombre de casi 2 metros, alto, castaño claro, de piel clara y ojos verde grisaceo, con una barba ligeramente pelirroja perfectamente recortada. Llevaba unos vaqueros, una camiseta blanca, una chaqueta de piel negra en plan motero y unas botas de cowboy. A su lado habia dos enormes maletas con rueditas.


-Eres la nueva doctora? Soy Gary el hermano de Judith.


Su voz era grave, pero agradable y sensual, acompañada de una sonrisa perfectísima. Cuando dijo esto alargó la mano para estrechar la mía, su mano era grande y fuerte... y yo empecé a sentirme ligeramente idiota, como solo los tíos muy muy guapos pueden hacerte sentir. De hecho me planteé porquelas mujeres le buscaban, solo conseguirían sentirse imbéciles a su lado... pero bueno, hay gente muy masoca.


-Fuera te buscan.


-Antes, cuando no había médicos me ocultaba aqui, hasta que Judith llegaba. Pensé que quizá no te importaría que esperase aqui. Quiero que sea la primera del pueblo a la que saludase.


-Tarde, ya me has saludado.


-Pero tu no eres de aqui.


-Gracias por el recibimiento... Tranquilo, las mujeres de este pueblo se han emperrado en que no lo olvide, no tienes porqué hacer hincapié en el tema.


Se quedó muy parado, como si hubiese dicho algo hostil.


-Una taza de té?

http://www.youtube.com/watch?v=VQ1a8_sUNNA

viernes, 11 de julio de 2008

Independent Women


Bueno, gracias a Edison que nos enseñço a canalizar la electricidad y usarla en pequeños aparatos como la aspiradora (de Judith) que me ha ayudado lo indecible con la casa.

En menos de lo que se dice hipotálamo que ya tenía la casa aspirada y solo tenía que darle a la cera, para que el suelo no pareciese una versión de la casa de Psicosis, la casa empezaba a tener otro color... y sobre todo, otro olor, ya no olía al terrible amoniaco, olía a cera, a limpio y a nada de polvo, poco a poco empezaban a llegar muebles nuevos para mi casita, cosas básicas, como una televisión y un par de buenos sofás para la sala de espera, que se abrían y eran confortables camas, lo cual hacía de mi casa un proyecto de hospital improvisado, busque colchones cómodos y estampados lejos de los floripondios a los que el anterior decorador nos tenía acostumbrados.

Mc Phee tenía unos ahorros para esta contingencia, lo que pasa es que era tan poco probable que alguien habitase la casa que ya estaban casi centrados en otros fines, así que intenté gracias ala cuadrilla de sabios de la taberna, llegar a un acuerdo sobre el rescate de ciertos muebles. Muchos de los hombres sentados en el pub el primer día que llegué eran hombres que había hecho muchos muebles, de gran destreza (según ellos) en el bricolaje. La verdad es que cuando llegaron con las sillas lijadas y pintadas en un bonito tono almendro no me lo esperaba... aunque eso es adelantar acontecimientos, porque tardaron cosa así de 4 semanas en entregarme las sillas... Nada es perfecto. Pero los hombres del pueblo a base de colaborar conmigo arrastraron a sus mujeres, mujeres fuertes, de gran sentido práctico (y curiosidad desmedida), que me ayudaron y me dieron muchos consejos sobre como mantener esa casa en pie. Reciclamos algunas cortinas de hilo, colchas y mantas, otras las tuvimos que comprar, junto con un nórdico muy mullidito y blandito. Una gozada para las noches frías del pueblo.

Las mujeres usaron la contingencia para cotillear en todo y Doward se negó que se me comprase una televisión mejor que la suya, puesto que todo el mundo terminaba viendo los grandes momentos televisivos (los torneos de rugby, futbol, final de gran hermano y similares) en su pub. Yo dije que no me negaba a darle la tele de plasma siempre y cuando me dejase la suya para verla en la casa y ponerla en el salon-sala de espera. Doward aceptó hecho unas castañuelas.

La semana transcurrió rápida y la casa quedó como nueva, Judith seguía sintiendose mal, asi que me dijo que fuese a cenar todos los días por lo menos. Estaba muy tensa, porque cada vez se acercaba el día D, en el que su hermano, el hermanísimo vendría a revolucionar la vida de estas personas de vida tranquila.

Cuando la casa terminó de estar terminar el resultado fue bastante bueno, con ayuda de la gente y Judith pude terminar el trabajo tranquilamente. Si un día me sentía animada podría hacer algo en el jardín, parecía una selva, pero bueno, eso era ya lo de menos, terminamos con el tiempo un poco justo, pude conseguir una conexion precaria de internet y linea de televisión en otras circunstancias no estaba tan mal!

La noche anterior a la venida de Gary Judith estaba algo más tensa, pero aún así pensé en preguntarle algo que me rondaba la cabeza hace bastante.

-Oye Judith, mañana viene tu hermano, no sé que te pasa, pero si prefieres que no venga a cenar mañana lo entenderé hace mucho que no os veís y por lo visto es una celebridad en la comunidad... esto se llenará de gente... no quiero molestarte...

En ese momento Judith soltó la cuchara de palo de mover la cazuela, me miró con odio y de repente me dió un abrazo.

-Elisa, si te vas no creo que pueda aguantarlo, te he echado por gente a la que no le importo hasta que no viene Gary, tienes que venir, por favor.

La separé, casi estaba llorando, era terrible. La senté, apagué la salsa del fuego y me senté con ella.

-Gary de pequeño era el gracioso, somos cuatro hermanos, Jessica que está en la capital, Marlon que está en Londres, Gary y yo. Marlon se llevó a mi madre, para que tuviese todas las comodidades, ella quería quedarse aquí, pero al final, como perdió la movilidad en ambas piernas, lo mejor era que estuviese en sitios más accesibles. De vez en cuando viene porque Marlon viene con sus hijos, pero bueno...

Suspiró amargamente.

-El caso es que Gary me quiere mucho, se sacó la carrera de Abogado, luego papá murió y su vida fue un circulo tras otro de desconcierto, rebeldía y alcohol. Creo que incluso llegó a drogarse, el caso es que un día le echaron del bufete en el que estaba... estuvo unos meses con nosotros, aqui no conseguía trabajo y se fue sin nada a L.A.

-L.A.?

-Los Angeles... consiguió pequeños papeles, una cosa llevó a la otra y al final hizo protagonistas. Incluso cantó en una peli en la que iban a doblarle. El caso es que sé que soy su hermana favorita, Jessica y Marlon le dejaron solo, a pesar de todo y nosotros tratamos de ayudarle, por eso viene. Antes era el gracioso, ahora es el guapo, el triunfador... cuando era el gracioso la gente no venía a verme, cuando era el depresivo borrachuzo nadie venía a verme... cuando le dieron su primer protagonista empezó la agonía. Las chicas siempre se habian fijado en él, pero luego fue descarado, por eso no tengo mucha amistad con las mujeres del pueblo... si te soy sincera, te hablé solo porque eras el elemento que molestaba a todos...

-Gracias!

-Lo siento

-No lo sientas, me echaste un cable en ese momento y en muchos despues, la motivación queda atrás.

-El caso es que me pone negra, nadie quiere saber nada de nosotros hasta que Gary no viene, todas pretenden salir con el actor, es denigrante para mi. Eres la única en quien confio.

-Bueno, vengo... y las echaremos juntas, te parece?

-Como?

-Soy el elemento molesto, me tiraré sobre los cuellos de todos los maridos! Incluido Mc Phee!

Judith sonrió. Me levanté, encendí el fuego y puse la salsa en su sitio.

Tras cenar me dispuse a tener la primera noche en mi nuevo hogar. Con mi nueva cama, con mi edredon confortable... echaría de menos al señor Bigotes lamiendome la cara ante la atenta mirada de Stephany. Antes de dormir, probé la conexión, mandé un mail a mi familia, revisé el correo y a parte, miré el google, y el youtube, tenía miles de videos con canciones variadas, parodias y clubs de fans, todas diciendo lo buenísimo que estaba y sinceramente, estaba muy bueno, pero obviamente era una falta de respto decirselo a Judith, se sentía un cero a la izquierda, se alegraba por su hermano, pero es que era insoportable crecer a la sombra de alguien que te quiere pero su fama hace que te ninguneen.

Y Judith no se merecía eso, tenía la razon cuando se quejaba.

http://www.youtube.com/watch?v=ZbLttUZ5WeM

jueves, 10 de julio de 2008

Hung up


-Elisa tenemos algo que comentarte...

Mire a Matt y a Judith con atención, tenían cara de circunstancia, yo tenía una judía verde pinchada en el tenedor y no sabía muy bien qué tramaban.

-Elisa mi hermano Gary va a venir unos dìas, espero que no te falte mucho para terminar la limpieza... falta una semana, si es necesario te ayudaremos.

Se sentían francamente culpables de haberme acogido en su casa y ahora echarme así. Era increible, si la que debería haberse sentido mal debería ser yo!!! Quitando al resto de la gente y supongo que era más bien por excepticismo, o eso quería pensar, Judith había demostrado la amabilidad y la calidez de la hospitalidad escocesa, se esmeraba en todas las comidas, incluso me había hecho un estofado de estos tan reconstituyente que suelen hacer, con carne y patatas y muchas verduritas y especias, Matt me ayudaba con lo que podía despues de currar y Judith era muy voluntariosa con la limpieza... y yo solo pagaba religiosamente una cantidad para ayudarles, procuraba no darme largas duchas, cuidaba a las niñas de vez en cuando... Era como una especia de segunda familia o familia acogedora. Y se preocupaban por echarme!

-Judith, es tu casa, es normal. Ya tengo agua y electricidad, así que supongo que las cosas irán más ràpido, podré tener todo listo en menos de una semana, y sino, pues al menos me habrá dado tiempo a apañarme. No os preocupeis!

Y me comí la judía, los ojos de Judith no subían de su plato, estaba profundamente preocupada...

-Judith, si necesito cualquier cosa sé que puedo llamaros, no le des importancia, algún día tenía que dejaros espacio. Terminaríais descubriendo que tengo muchas manías y todo sería terrible.

Solo había estado una semana en la casa, pero nos habíamos sincronizado a la perfección y lo mejor, casi sin hablarlo. Judith supongo que estaba dolida, porque ser una anfitriona y pedir a alguien que abandone tu hogar debe ser doloroso para el orgullo. Pero no podía hacer nada por hacer que Judith lo aceptase.

Me llevé a las niñas a la cama, Melany estaba un poco mejor de su desengaño amoroso, se dedicaba a ignorar al niño que le había negado la mano (enano sarnoso!) por la de otra y Stephany se dedicaba a sacar de la cama al señor Bigotes

-No, no puede dormir conmigo, este espacio es para Rose.

Rose era una muñeca de trapo de Judith, Judith se la daba a sus hijas para que afrontasen la salida de la habitación de papá y mamá de una manera menos traumática. Olía a Judith porque Judith la había perfumado con su colonia para que así no la extrañase.

Al salir del cuarto y taparlas no pude evitar escuchar la conversación de Judith y Matt.

-Lo que más me fastidia es que la echamos para llenar esto de furcias cotillas que intentarán cepillarselo. No vienen porque les interesemos, puedo entender que Gary suscite interés y que la gente quiera verle, pero ya verás, todas esas furcias casadas se dedicaran a rodearle como gallinas descabezadas...

-Pero siempre es igual, no sé de que te extrañas, deberías hacerte a la idea de una vez para otra.

-Echamos a Elisa, que se deja el culo por el pueblo y entra Gary, es mi hermano, pero trae consigo a todas esas interesadas ... que encima critican a Elisa por estar soltera, pero ellas todas casadas, vienen a restegrar su olor por el dintel de mi puerta. Es patético! Es terrible que tenga ue echarla y que vea semejante espectáculo dantesco: la echaré para que esto se llene de curiosas y calientas. Me siento fatal, ella se merece quedarse más que todas esas cotillas. Y sus maridos resignados... como si Gary fuese el único amo del gallinero

-Eh! Aqui el único gallo que hay soy yo...

No sé que empezaron a hacer pero, "Matt las niñas, pueden levantarse y oirnos" me dió a entender que se acababa la función.

O sea que Gary era guapo, era the Master of the Hen House... todas vendrían como locas a sus pies dejando a sus maridos desatendidos (a los cuales debería evitar, no fuese que mientras la gallina no está me llamen oportunista). Necesitaba más información sobre ese Gary, podría hacerme ganar puntos frente a la comunidad, lo que pasa es que había que ser sibilina y minunciosa.

Vale, es muy patético llamar la atención usando a la gente, más con el hermano de la tía que mejor se ha portado conmigo, pero yo solo quiero tener las cosas más fáciles. Preguntar a Judith podría ser incómodo para ella... pero sé quien me puede informar.

Harrison y Barbara volvieron al día siguiente, Barbara tenía como misión vigilarme, y mira que había intentado mostrar un profundo desinterés en Harrison, incluso me plantee, de estos momentos idiotas antes de dormir, mirando al techo, que lo mismo mostrar interés por Barbara podría estar bien, pero luego me lo replantee: ser lesbiana aqui sería más duro y encima, enamorarse de Barbara resulta inverosimil. No es la tía que te arrimarías ni borracha. Lo cual era algo duro, porque Harrison no era tan feo.

La cosa es que Harrison estaba mirando el calentador del agua, cuando fui a llenar el cubo. Leví enfrascado en todas aquellas piececitas llenas de mugre y me hice la distraida.

-Oye Harrison, como es Gary?

Me miró fijamente como si no tuviese ni idea de quien le hablaba... luego abrió los ojos como platos.

-Gary? El hermano de Judith? Porqué? Va a venir?

-Sí, eso me ha dicho, tengo una semana para dejar esto decente y venirme aquí a vivir, viene Gary. Como es Gary? Se rumorea que es guapo...

Harrison tiró un tornillo al suelo, le miré sin comprender, se dió la vuelta y se fue a otra habitación enfurruñado. No entendía nada!

-Gary es muy guapo. Tanto que muchas mujeres ignoran a sus maridos durante su estancia, él no hace nada, intenta pasar desapercibido, y lo peor es que los hombres no le odian, porque él es bueno con ellos y trata de evitar a las casadas, pero... es Gary!

Barbara habló con calma, casi con dulzura del tema.

-No entiendo a Harrison-dije recogiendo el tornillo.

-Dana es una de esas mujeres, Dana está loca por Harrison, pero es que Gary es guapo, tiene dinero, tiene una carrera, además ahora es actor y famoso, es la celebridad del pueblo!

-Es actor? Vaya, no lo sabía!

Lanzó algo aprecido a un gruñido, debía ser que eso de que no conociese al tipo más famoso del pueblo le sabía a cuerno quemado y requemado.

-Y en que películas sale?

Vale, no voy mucho al cine, no me muevo por ambientes culturales, soy una paria en ciertos temas, solo veo clásicos del cine y alguna comedia romántica si me la recomiendan... No me sonaba nada de lo que decía, pero soy médico, siempre puedo alegar "ese día tenía una apendicectomía!".

-Y es bueno?

-No tiene aún ningún premio, pero es famoso, es guapo, es rico y a pesar de eso no ha cambiado, sigue siendo nuestro Gary.

-Eso está muy bien, no perder las raices.

-Ciertamente.

-Supongo que debería pedir perdon a Harrison...- Barbara me miró mal- no sabía que estaba tan molesto con este tema-Barbara en mucho tiempo sonrió.

-No va a cambiar a Dana, así que no hay nada que puedas hacer... le llamaré para que siga con el calentador, no puede venir a vivir aqui sin agua caliente.

Si me pinchan no sangro, Barbara quiere ayudarme! Ese Gary debe ser un dios hecho hombre si consigue que Barbara se muestr cariñosa, risueña y entrañable... incluso que disulpe a Dana de fastidiar a su único vástago!

Antes de que venga tengo que descargarme alguna película de este tipo...

http://www.youtube.com/watch?v=sJNIcpJOCo0

Dirtylicious


Primeramente agradecer la acogida de esta serie, que veo que os está viciando como las chicas Gilmore, o como Anatomia de Grey... pero en cutre elenístico (que diría mi amiga Maria Jesús). Es la primera vez en mi vida que la gente me apremia para escribir nuevos capítulos y me pregunta sobre personajes y cuando van a pasar cosas... paciencia amigos!

Segundo, daos cuenta de que tengo una vida, se agradece el interés sobremanera, pero por Thor, aunque procuro que tengais ración diaria, sed compasivos conmigo. Además trato de que esto tenga un mínimo de calidad (que constantemente me cuestiono... pero es solo una comedia romántica, aunque trato de ser chorra).

Procuro que Elisa sea parte mia, pero no muy Bridget Jones, no quiero que sea la parodia de ningua mujer, pero tampoco la marisabidilla en un pueblo de paletos, solo es la diferencia cultural. Estoy aprendiendo mucho de Escocia gracias a mis pesquisas.

Pues eso que procuraré que tengais todo los días (dejadme los fines!!!!) una ración, pero respetad mi tiempo libre XDDD

Obviamente esto está dedicado a mucha gente, si puedo dedicarlo ya: a Mary por compartir conmigo su afición a las novelas de comedia romántica, a Marta, por dejarme ver Closer (inspiración de la novela de amor trascendental que nunca quiero hacer) y por odiar a los Corrs, pero aún asi por ser ella a pesar de todo, a todos los que me animan a que siga escribiendo esto... A Darith por gustarle las comedias románticas y no importarle ver Friends conmigo, y a Arkano, por no gustarle pero darme algunas ideas, aunque no lo espere, para esta incursión. Supongo que no la leeran, pero solo quiero que lo sepan.

Sin vosotros no tendría ideas para esto... sea de la calaña que sea! XDDD

http://www.youtube.com/watch?v=X0tIFJerv_U

lunes, 7 de julio de 2008

Rehab


Una vez con los plomos encendidos subimos arriba, la casa se veía distinta sabiendo que tenía electricidad. En fin, era una seguridad. La próxima prueba eran las tuberías, pero sabiendo que había electricidad una estaba un paso más lejos de la edad de piedra y eso animaba.

Barbara no se separaba de Harrison ni un solo segundo, momento que aproveché para ahcer mutis y seguir con la limpieza. Hubo un momento en el que Barbara subió, supongo que a criticar y a cotillear más que a controlar.

-Tienes pensado cambiar esto mucho?

La verdad, aun no había dispuesto nada, solo me había planteado guardar y reciclar todo lo que se pudiese, ya que mis medios no eran muy boyantes.

-De momento no, quiero hacer de este sitio un sitio con el que la gente pueda familiarizarse, venir al médico ya es muy duro como para encima hacer de esto algo muy novedoso. Solo voy a limpiarlo y cambiar un par de cosas de momento. Importa más el trasfondo y el instrumental.

Barbara se paseo como si tuviese demasiada confianza con esa habitación, como si hubiese sido en cierto modo suya.

- Deberías cambiar todo lo que pudieses.

Ahí si que me rompió la cadera completamente.

- La gente te comparará con Henry y creeme, saldrás muy mal parada.

-Más?

Barbara me miró de manera recriminatoria, como si pensase "jovencita, no contestes a tus mayores".

-Barbara, sinceramente opino que si cambio las cosas, seré criticada por no respetar la memoria de Henry, fue el anterior médico y quiero que lo bueno que hizo permanezca, pero no pretendo ser su sombra, quiero recordarle, pero no pretendo desaparecer o ser comparada. Solo pretendo hacer lo mejor que pueda mi trabajo.

Barbara dejó de mirarme, como si no hubiese dicho nada. Siguió andando por la habitación y una vez miró la parte limpia de azulejos, salió por la puerta y volvió con Harrison.

Yo me quedé mirando la puerta, desconcertada por el trato de esa mujer hacia mi y hacia la casa.

Seguí frota que te frota los azulejos, poco a poco los chorretes de polvo del blanco de los azulejos parecían desaparecer y todo tenía un mejor aspecto, pero a costa de ganarme un precioso colocón que ni Amy Winehouse en sus noches de farra. La cabeza me daba unas cuantas vueltas. Decidí sentarme un poco y abrir las ventanas a pesar de la temperatura fresca que hacía, eso no debía ser sano: elige, morir de neumonía o de sobredosis de amoniaco.

Harrison entró y me vió sentada en el suelo.

-Las cañerías son bastante viejas, pero aguantaran unos cuantos años más. Y si no, tendremos que cambiarlas, pero si puedes aguantar te lo aconsejo, nos costará un ojo de la cara cambiarlas.

Seguía un tanto mareada, le escuchaba, pero no le miraba a los ojos...

-Estas bien?

-Sip, el amoniaco, me ha mareado, he tenido que abrir las ventanas.

-Tranquila, mamá está haciendo un té, se te pasará enseguida. Sí huele concentrado sí...

-Decias que nos costará... no entiendo nos costara...

-Sip, las reparaciones cuentan a nuestro bolsillo, así que si se te rompe alguna cosa, la pagaremos nosotros.

-Amh, descuida entonces, abriré los grifos con cariño.

Barbara subió con una taza de té.

-Que la pasa?

-El amoniaco, no lo hueles?

Escudriñó el ambiente con su nariz. Luego miró una botella.

-No vuelvas a comprar de este amoniaco... No me creo que Wanda no te dijese nada...

La miré con la cabeza gacha como si la desafiara.

-Este amoniaco es barato porque es terriblemente fuerte. Ni lo acerques a gente que tenga asma. No me creo que Wanda no te lo advirtiese.

-Muy hábil Wanda... matando al médico...

-Tómate el té, estarás mejor. No se lo tengas en cuenta, solo quiere desacerse de ese producto rapidamente, y mira, tu lo compraste...

Miré el té con desconfianza, solo faltaba que me echaran drogas a las 5 de la tarde.

-Gracias.

Sin embargo, cuando no me quedaba nada más que cuatro azulejos por limpiar, la habitación era distinta.

-Por lo menos la habitación esta limpia, ahora solo tengo que limpiar el material y podre empezar a operativizar aqui.

-Vas a limpiar la casa tu sola- me miró Barbara con desprecio.

-Y quien sino la iba a limpiar...?

-Buena suerte entonces.

Al poco de decir esto, Harrison repasó el estado de las ventanas y la salida de la chimenea, la posibilidad de poner algo de calefacción en las habitaciones y como debería hacerse. Yo seguí sentada un rato , con las ventanas de par en par, terminé la habitación como pude (si lo se me compro una maquina de limpieza a presión) y cerré las ventanas en seguida. me sentía destemplada, esto me iba a matar.

Al llegar a casa de Judith le comenté mi día, mi intención de respetar ciertas cosas y de cambiar unas cuantas. le comenté las ideas de Barbara y la jugarreta de Wanda. Judith, mientras machacaba cilantro para su salsa me miró...

-No puedo creer que Barbara quiera que cambies la consulta.

-Por?

-Bueno, a la muerte de Adele, Barbara y Henry pasaron mucho tiempo juntos, unos dicen que como amigos, otros dicen que Barbara puede que se sobrepasara en el consuelo. Todo porque su marido murió al poco de nacer Harrison y ella se sentía sola. Nunca se ha sabido si era cierto o no, pero vamos, cuando murió Henry todos en cierto modo, la tratamos como la viuda de Henry...

Me dió que pensar.

-Vaya...

-Si, el caso es que ella que dijo que nunca sería infiel al recuerdo de su marido al morir, fíjate, con dudas sobre su relación con el médico. Puede ser que por eso desconfie de ti y su Harrison- me dijo guiñando un ojo.

-Judith... estoy demasiado colocada aún como para darle importancia a esa indirecta. Creo que me tomaré un buen vaso de leche para evitar la intoxicacion y me vaya a la cama.

-Como quieras, pero no abuses de pobres hombres de las chapuces con matrimonios fuertes.

-Mimimimimi...

Al irme al sofá Melany estaba ahí, tenía una cara muy seria.

-Hey, que tal Mel?

-Me llamo Melany...

-Perdona Melany

Se quedó ahí sentada, pensé en echarla, pero al fin y al cabo era su casa... y si estaba ahí era porque quería algo y no sabía como pedirlo.

-Qué tal el día?

-Creo que tengo depresión.

-Vaya y como lo sabes?

-Pues porque esas cosas se notan.

-Es verdad, lo olvidé

-Necesito pastillas

-Como?

-pastillas, para superar la depresión...

-No puedo dartelas hasta que sepa que te ha pasado

Me miró desafiante, por un momento pensé que me cogería de la camisa y me abofetearía hasta que le diese las pastillas, habia puro odio en esos ojos azules, de repente se llenaron de cristal liquido en forma de lágrimas y se empezaron a enrrojecer.

-Me gustaba un chico y ahora ya no me gusta.

-Vaya, vaya... esto hay que hacerlo bien, venga, tumbate... pon la cabeza aqui en el brazo del sofa, cuentame que ha pasado.

-Pues que me gustaba, y medió la mano, pero hoy le he visto cogiendole la mano a otra, una furcia...

-Mellany por el amor de Dios, no digas esas palabras...

-Estoy fatal, me siento muy mal... creo que me gustaba

-Cariño, pero eso es normal. Es duro, pero no hay pastillas para superarlo, debes hacerlo tu sola, es la única manera.

-Es siempre así?

-El qué?

-Que te dejen?

-Bueno, a veces, y solo a veces, es peor... y otras la historia no se acaba.

-Y como sabes cuando no se acaba?

- Eso no lo sabe nadie, no viene en mis libros...

http://www.youtube.com/watch?v=uV0yeeP1X2E

viernes, 4 de julio de 2008

Destroy eveything you touch


Al día siguiente Stephany y señor Bigotes vinieron a despertarme, me lo tomé como una costumbre que ambos habían tomado conmigo: las costumbres solo se cogen con las personas de confianza, asi que una niña me acercase a un gato a la cara para despertarme no me parecía terrible.

Al levantarme, Matt y Judith estaban muy alterados, Stephany y Melany eran apremiadas por su madre a terminarse los cereales, Matt se terminaba su té de un sorbo y yo mientras preparaba la taza con 3 cucharadas de azúcar y me comía un puñado de kellogs mirando por la ventana, aún no había salido el sol y todo estaba oscuro en el jardin de atrás. El cielo no tenía estrellas, se habían marchado para dejar paso al sol que entraría en nada. Parecía que iba a ser el primer día soleado en estas tierras que mis ojos pudiesen percibir.

Matt y Judith me gustaban, eran muy naturales conmigo, a veces actuaban como si no estuviese, y yo hacía lo mismo, asi nadie molestaba a nadie, pero al mismo tiempo, se preocupaban porque no me sintiese sola ni extraña. Eran una gran familia. Melany era más fría, estaba pasando una etapa de "hay un niño en mi clase que me gusta", Judith lo sabía, me lo contó y no quería interferir .

-Antes o despues se tiene que dar la primera castaña... lo que pasa es que no esperaba que fuese tan pronto.- Me dijo.

Me puse unos vaqueros, una camiseta de manga larga y una chaqueta gris con capucha y me fuí a seguir con la limpieza.

Casi no quedaba mucho para dejar la consulta como una patena, todo parecía estar más limpio y yo estaba embalada con el mp3 a todo pasto:

Beat iiiiiiiiiiiiiiiit! Beat iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiit!

Encima de mi noté una mano en mi hombro, mi cuerpo de manera anormal pegó un salto, se cayó de la silla y dió con el culo al suelo.

Era un hombre de pelo castaño rojizo, bastante grande, aunque eso aqui no era anormal. Era bastante delgado, pero de espaldas anchas... me quité los cascos.

-Perdone, no quería asustarla, es que no me oía yo...- Dijo mientras me ofrecía la mano para incorporarme

-Nada, culpa mía, por tener la música tan alta.

-Mi madre me dijo que necesitaba mi ayuda, soy el hijo de Barbara, la vecina de enfrente, me llamo Harrison.

-Hombre, por fin una buena noticia. Pues encantada de conocerte. Sígueme. Tienes linterna?

Se echó la mano a la parte trasera de un cinturon y la sacó, una vieja linterna de petaca de color rojo frambuesa. La agitó con una medio sonrisa.

-Bien, sígueme, me han dicho que fallan los plomos y que puede ser de las humedades, así que vamos al meollo, no puedo seguir viviendo en cada de Judith eternamente y poder optar a la electricidad es un buen paso.

Bajamos las escaleras, por el cristal de la puerta de entrada pude ver a Barbara en la calle, haciendo como que regaba las plantas. Estaba como preocupada.

Me asomé, no quería malos rollos, ya fuí bastante cortante ayer.

-Bárbara, vamos a bajar a mirar los plomos, creo que su hijo necesita ayuda y yo no sé muchas palabras de lo que me pide, podría ser tan amable de acompañarnos?

Barbara masculló algo que debía ser síntoma de molestia, si la llamo bien, sino también... esta mujer es todo alegría!

Harrison me miró desconcertado.

-Realmente no voy a pedirte nada que no lleve encima

-Lo sé, pero tu madre sospecha que voy a tirarme a todo ser masculino de este pueblo y bastante con que me crean una doctora inexperta como para que encima me crean una destroza hogares.

-Mi madre nunca diría eso de tí...

Le dediqué una mirada de "sí, claro, seguro"

-Bueno, ella no, pero las vecinas probablemente...

-Ya bueno, algo así suponía.

-Que suponías?- dijo Barbara con cierto desaire

-Que me voy a quedar bastante tiempo sin luz si las humedades han calado en el cableado.

Bajamos las escaleras, crujían a cada paso, ambas tras la pequeña luz de Harrison. La caja de fusibles estaba en la pared al fondo, pensé que debería estar cerca de la escalera, había cosas que no se distinguían bien que eran a nuestro alrededor, el olor a polvo seco era patente, quizá tendría suerte si no tenía los plomos inflados de agua. Harrison conecto unso cables y tras un toqueteo de botones y subida de clavijas al final conseguimos que se hiciera la luz, habia sillas viejas, un par de arcones, un monton de polvo, unas cheslonge.

-Cuantas cosas guardó el pobre Henry.

-Henry?

-El anterior médico, vivió aqui mucho tiempo...

Se podían usar muchas cosas de ese sitio, estaban perfectamente conservadas.

-Era un gran hombre, un gran hombre... - dijo con Barbara con pena

Ante mi vi una foto en sepia de un hombre con barba y traje, una mujer delgada y sonriente con un bonito sombrero que parecía blanco a la puerta de lo que parecía mi casa sentado en un banco de piedra.

-Y este banco?

-Henry lo quitó cuando su esposa Adele murió... cambió mucho, fue una pena.

Señaló detrás mía, era un banco de piedra, me pregunto como lo transportó ahí.

-Es una pena encerrar recuerdos tan bonitos.

Barbara me miró sorprendida. Asintió timidamente con la cabeza.

-Me gustaría sacar ese banco fuera, como recuerdo al anterior médico y a su historia, Harrison, crees que podremos encontrar a gente que nos ayude?

Barbara me miró extrañada y Harrison se encogió de hombros

http://www.youtube.com/watch?v=dtqGoHouoE0

miércoles, 2 de julio de 2008

The lion sleeps tonight


Uan vez el suelo está lipio, todo parece menos terrible menos sucio, aún así, con un buen par de bolsas enormes de basura me he dedicado a tirar todo eso que no merece la pena conservar. Fuera veo que me espían varias vecinas, Judith se ha pasado un par de veces, una me ha traido limonada y otra me ha ofrecido ayuda. Cuando vea que me pienso quedar de mobiliario no dudaré en consultarla para hacer del salón algo a medio camino entre salón y sala de espera, por si algún día la necesitase.

Dado que mi sueldo es del heraldo público, tendré que ganármelo y como esta gente está demostrando que no va a darme trabajo, algo tendré que hacer. En la cocina he tirado un montón de latas y comida caducada, luego periódicos viejos, que podría usar para sacar brillo a los cristales, pero con el polvo que tienen más que limpiar ensucian.

He bajado los libros de la consulta al salón, he pensado en poner una bonita biblioteca, aunque tengo mis dudas sobre si la seleccion de libros al alcance de un tipo que esta en una sala de espera es la más adecuada.

Una vez vaciado el quirofano, he empezado a limpiar todos los azulejos, con el I pod a toda mecha, es como hacer gimnasia pero con estropajo, luego he sacado un armarito fuera, pienso lijarlo y darle una capa de pintura para quitarle la que tiene, está cuarteada, pero la madera se mantiene bastante sana. Hacer estas cosas una sola es bastante duro, pero soy una tia dura.

Por la noche he llegado a casa de Judith exausta, me he dado una ducha, he cenado un poco y enseguida me he ido a la cama. Judith me ha dejado con las niñas, se han ido al pub, es el único divertimento que tienen, les he dicho que nopasaba nada, las niñas están dormidas y yo caeré en coma en tres, dos, uno...

-Elisa, Elisa, despierta!

Cuando me he querido dar cuenta medio pueblo estaba metido en el salón de Judith y yo estaba hecha unos zorros, todos espectantes y yo frotándome los ojos...

-Elisa siento despertarte, pero tenemos un pequeño problema, es Mark...

Yo miraba a todos, que me observaban como si nunca hubiese visto a alguien con pijama de franela de ovejitas... Sí, tiene ovejitas, son muy monas y además tiene pelusilla por debajo, lo hace más calentito, qué pasa? Debería dormir con algo de seda y chanel?

-Judith de que me estás hablando? Qué hora es?

-Es la una y media de la noche, Mark es... bueno, Mark está en la cocina, ha tenido un pequeño problema con una botella, estaba bebiendo y claro...

-Se equivoca, fue Ross el que le empujó, claro, de raices inglesas que puedes esperar...

De repente todo el mundo se puso a discutir, salí de la cama, me puse mis zapatillas de pies de dinosaurio (no, el atuendo no ayudaba a ganarme el respeto de esta gente y me fuí a por mi maletín). La gente silenció su tono.

Me dirigí a la cocina, Mark y Matt, el cachalote de Judith, estaban juntos. Mark parecía tener una buena tajada. Había otro hombre con hielo en un ojo pero no sabía quien era.

Me senté y abrí el maletín. El hombre tendió no sin cierto temor el brazo sobre la mesa, tenía pequeños trozos de cristal clavado en el brazo, mientras tenía uno más grande en el músculo, aunque no se atrevían a tocarlo, el corte no parecía profundo. Noté como todo el mundo se asomaba a la cocina de Judith

-Ella es la nueva doctora, seguro que te ayudará- consoló Matt

Me puse unos guantes y sin decir nada, quité todos los cristalitos, desinfecté con betadine y dí un par de puntos. Una tontería.

-Siento haberla molestado, es usted muy amable.

-Judith, dale un té y que se vaya a dormir. Mañana venga a verme. Tomese este calmante cuando se le pase la borrachera, si es alérgico, no haga el idiota y no se lo tome.

-Lo haré

Me levanté y me fuí a ver el ojo, el hombre no parecía tan colaborador.

-No pienso dejar que una practicante me meta mano...

-Están todos de testigo de que si pierdes el ojo, no será negligencia mía. Así, el primer fallo no podrán achacarlo a mi incompetencia sino a testarudez y a tu borrachera.

Se puso de pie, tirando la silla y la bolsa de hielo, como si fuese a pegarme, se me encaró, notaba su aliento de Jack Danniels pasado en la nariz, le bajé la cara y le miré a los ojos, mejor dicho al ojo...

-Judith, en mi maletin hay una linternita, haz el favor de pasarmela

Judith presta, miró en el maletin que tenía y buscó mi linternita. Stephany, Melany y el Señor Bigotes entraron en la cocina, Melany preguntó que qué pasaba, Matt se llevó a las niñas arriba, hablandolas muy suave para tranquilizarlas.

Mientras acerqué la luz al ojo del borrachuzo aquel... La pupila parecía que reaccionaba bien, no podía ver el fondo del ojo, no tenía el instrumental adecuado, así que tendría que ir al especialista, pero mientras le hice un volante, recogí la bolsa de hielo, se la ofrecí con el volante y le dí un calmante para el dolor. El hombre siguió con cara de pocos amigos, tiré los guantes que llevaba puestos en la basura, cerré el maletin y me fuí a dormir.

-Y ya está?- dijo Barbara

-Si quiere los llevo de la mano a la cama y les canto una nana, pero no puedo hacer más.

-Vaya doctora, ni le preocupa porque ha sido...

-Bárbara, me he pasado el día siendo espiada por usted mientras veía como trabajaba como una mula, nadie me ha ayudado con esto excepto Judith y su familia, y si ustedes hubiesen trabajado como yo, estarían cansados, no estarían alcoholizandose, y desde luego no se irían a matarse a los bares... la razón por la que yo estoy despierta es porque ustedes son unos irresponsables que no saben beber, así que no me dé charlas y avise a su hijo para que me ayude con la casa y los plomos, no creo que atender en una cocina rodeada de curiosos sea el concepto de una buena atención sanitaria. Buenas noches.

Me metí en la cama, me tapé con la manta y los demás se quedaron ahí como pasmarotes. Debajo de la manta sonreí como una mala pécora cobrándome mi venganza personal.

http://www.youtube.com/watch?v=lyjq9RJ-_yM&feature=related

martes, 1 de julio de 2008

Sunshine superman


Tras un reconfortante café y unas tostadas secas con mantequilla, Judith me dejó la casa a su cargo mientras llevaba a las niñas a la guardería. Yo me pondría manos a la obra con las herramientas de su cachalote.

La casa por fuera no era distinta a las demás, asi que puse la linterna en funcionamiento y decidí ver la casa al completo. Arriba habia varias habitaciones, una grande de matrimonio, descorri las cortinas y dejé entrar la luz plomiza de la mañana, no podía entrar más polvo, asi que no tenía sentido ninguno que tuviese las cortinas cerradas a la luz y las ventanas cerradas a cal y canto.

Otra de las habitaciones parecía como de invitados. Sería una suerte si alguien quería dormir en la mansión de los primos escoceses de los Monster, pero no me desanimaba. Había un baño con una maravillosa bañera de algo que parecía cerámica. Se podría reciclar con un poco de esmalte y un limpiametales. Y luego habia otra habitación, adecuada como un despacho consulta, con muchos libros de lectura, pero también de medicina. Algunos desfasados, pero muy gráficos con fotos de reacciones alérgicas como la que sufríría allí sino ponía orden inmediato. Y vitrinas con instrumental y una olla de presión para esterilizar... hacía eones que no veía una de esas!

Los medicamentos estaban todos caducados, había remedios herbales en algunos botes, pero habrían criado ya versiones psicodélicas de la penicilina (vivan los medicamentos lisérgicos!) y luego había una camilla de piel negra, cubierta con una sabana. Parecía como si el que se fue dejase todo preparado para el que viniese...

No estaba para practicar operaciones, pero pensé que si limpiaba bien los azulejos de las paredes, el suelo, quitaba los polvorientos libros para otras habitaciones y reorganizaba algo, podría imporvisar un quirófano algo precario, pero mejor eso que nada si se precisaba. Tenía que hacer de ese sitio un referente en la comunidad y ganarme el nombre en el pueblo.

Bajo las escalera habia un armario escobero, no habia productos de limpieza, pero si una escoba de madera y una mopa... chasquee la lengua, me tocaría hacer inventario, así que cerré la puerta que chirriaba como un demonio y fui en busca de una tienda. En frente estaba Barbara... Iba a preguntarla, cuando se dió cuenta y se escondió. Vale!

Fui a la gasolinera. Allí seguía la mujer, con su pelo algodonoso y su blusa azul cielo.

-Buenos días.

La mujer volvió a sonreir de manera falsa.

-Busco cosas de limpieza, como una escoba, una fregona, limpiadores, lejía y amoniaco. Tiene usted algo de eso?

Asintió con la cabeza de manera fría y cogió un carrito: Tras andar por un pasillo lleno de revistas y comertibles, llegamos a una esquina y dejando atrás las bebidas gaseosas llegamos a la sección de limpieza .

-Esto buscas?

-Si, parece que es esto, muchas gracias señora...

-Bellamy, Wanda Bellamy

-Muchas gracias señora...

Y la mujer con paso energico se fue de nuevo a sentarse tras la caja registradora, en su pedestal de color rojo.

-No se merecen...

En fin, hoy no parecía un dia en que las cosas fueran a ir bien. Así que fui a limpiar ese cuchitril con cera, limpiador de madera, lejia, amoniaco y cualquier cosa que matase bacterias, a la espera de que Harrison quisiera desafiar a su madre y venir a ayudarme con los plomos y sacarme de la era del pedernal y la piedra pomez.

Tras llenar el carrito, decidí comprar algo de comer, así que comida fácil, como menestra congelada, sandwiches y refrescos. Como médico quizá no sea un gran ejemplo, pero bueno, está todo dificil hoy.

En la caja, la señora Bellamy pasó los productos y me dió una cifra desorbitada de total. Pagué sin rechistar, aunque en fin, me parecía bastante abusivo, pero no podía ponerme ahora en plan pesetero.

La di de nuevo las gracias y la desee un buen día, mientras no se movía ni un ápice para ayudarme con las bolsas que llevaba (eso, no te eslomes y necesites un médico bonita...).

Cuando llegué a casa-madre mía, llegar a casa- no pude evitar dejar las bolsas en el suelo y ver la casa en su conjunto... solo esperaba que nadie se pusiese pocho en unmes, porque no podría sanarle en semejante lugar sin que pillase legionela o algo peor.

Aún pensé que no podía rendirme, asi que empecé a sacar cosas de la casa y a limpiar cosas fáciles para animarme, como a fregar intensamente para que no subiera el polvo por los muebles... busqué en mi botiquin y me puse una mascarilla, solo porque no me diera rinitis (los médicos somos un poco ñoños), el suelo tenía un color oscuro bonito tras tanta mierda.

Eso me animó, con cera quedaría precioso.

http://www.youtube.com/watch?v=8plBdBVzINg