Punto en boca

lunes, 28 de julio de 2008

Writers Block


-Señora O´Ryan

-Por favor llámeme Prudence.

-Bueno, Prudence, aqui tengo escritos sus resultados.

-Y bien?

Y bien? Y tan bien, solo tenía un poco alto el colesterol, dos días sin yogures, ya ves tu. A pesar de eso, porque le saqué yo la sangre, porque parecía de una niña de 15 años. Completamente "anormal".

-Bueno, doctora... y ahora que hago?

-Bueno, tenemos dos opciones tal y como yo lo veo: o buscamos que hay de anormal que produce todo esto... o busca usted su misión.

-Mi misión?

-Sí, su misión...

-Claaaaaro...

Le dejé la hoja en la esquina de la mesa, son sus pruebas y debe quedárselas. Las cogió y las dobló con cuidado y las metió en el bolso sin ni siquiera mirarlas.

-Tiene hijos Prudence?

-Tres hermosas hijas, todas con sus nietas. Y bien casadas, todas en la capital.

-Bueno, a lo mejor su misión es velar porque todo esté bien hasta sus biznietos.

Me miró con excepticismo, Prudence esperaba algo más emocionante.

-Piense que los ejercitos en el tiempo de bonanza son invisibles... pero que en las crisis son efectivos, quizá sea esa su función, esperar que no haya crisis.

Su cara cambió un poco.

Se levantó con sus flacas piernas y me estrechó la mano, estaba muy cálida a pesar de que era huesuda y cabía esperar que estuviese fría. Me regaló la mejor de sus sonrisas y me agradeció mi preocupación, prometiendo avisarme si sabía algo.

Prudence era una mujer genial. Si Audrey hubiese llegado a la edad de Prudence, seguramente esta le hubiese dado clases de presencia.

El día era más plomizo que el anterior, daba la ligera impresion de que cada día luminoso era a costa de un monton más plomizos que de costumbre. Uno empezaba a pensar que un día luminoso era 4 requetenegruzcos... así que una no sabía si era mejor 4 medio nubosos a 1 guay y 3 grises hasta el hastío.

Me llegaron varios mails, simposium de médicos en Londres, en Edimburgo, en Glasgow... vamos, que podría hacerlos, pero pensé en positivo. Me metí en una página de semillas, era hora que eligiese cosas para plantar en mi jardin. Aunque fueran unas margaritas tristes.

Es increible la de cosas referentes a las plantas que tienen los escoceses, montaron hasta un congreso mundial vegetariano en el 2002. Hay una pagina sobre el jardin botanico de Edimburgo. Y me propuse firmemente ir ese domingo.

Total, desde que estoy aqui, los sábados son casa, palomitas, y ayudar algún borrachuzo con las contusiones de beber más de la cuenta.

Además se me estaba anquilosando los cuartos traseros, empezaba a parecerme a un percheron de la Comarca de los Hobbits. No es que sea una persona agobiada por el físico, pero a nadie le gusta pensar que por uno mismo pasan los años más deprisa que por los otros.

Llamaron a la puerta pausadamente. "Adelante".

Era Gary con el señor Bigotes... como echaba de menos a ese gato. Pero por el bien de mis pacientes, tenía que echarlo de la consulta.

-Podemos pasar.

-El señor bigotes no, no es por ser racista ni nada de eso...

-Ya, por la etiqueta, lo siento señor Bigotes, usted se queda fuera.

-Espera, ya salgo yo.

Me quité la bata y salimos al pasillo, de ahí a la cocina. Gary llevaba un bonito jersey grosella oscuro, con unos vaqueros y unas playeras. Me sorprendió que no llevase las botas... solo las llevaba por la noche?

Nos servimos un té.

-Estaba pensando en ir al Botanico este domingo. Parece un sitio bonito que visitar. A penas sí he visto algo de este pueblo y de la capital del reino...

-Puedes creerque nunca he ido a verlo?

No, normalmente hacen excursiones a estas cosas con los niños. En mi colegio la hicimos. Y este botánico tiene más años (es del siglo XVII, el nuestro es del XIX).

-En serio?- como puedo ser tan falsa a veces?

-En serio. Quieres que vayamos?

-No vas a poder...

Me miró extrañado. "Recuerda que te doy el alta mañana, te acosará todo el mundo, donde queira que vayas te seguirá una turba peligrosa de mujeres impacientes de adjetivos sobre unos Manolos... mejor iré yo".

-Y si no me das el alta?

-Tu quieres que me crujan, verdad?

-Y tu no quieres que salga nunca de mi casa? Empiezo a aburrirme de ir siempre al mismo sitio...

-Gracias, eres francamente agradable. Tienes el alta, voy a hacerlo público.

-No lo vas a hacer.

-Vale-Me levanté decidí ponerle a prueba, ya que él me probaba a mi. Me fuí directa a la puerta, noté que se seguía con la mirada. Pues bien, una vez en el pasillo, soltó la taza, lo oí en la encimera. Se levantó y cuando tenía el picaporte de la puerta en la mano, se fue corriendo a la puerta, justo al lado, sin impedirme abrir, pero con la cabeza tan cerca de la mia, que me sobresaltó.

Tomé aire. Y sin mirar abrí la puerta y dije en alto.

-Queridos vecinos es para mi una alegría anunciar que...

En la calle estaba Barbara y su hijo, un par de marujillas que iban a ver a Gary y... Judith con las niñas, al ver su cara se me fue todo el aire de los pulmones y a ella se le puso cara de pánico. Sabía que me había picado.

-Queeeee...

Gary sonreía apoyado con la zabeza en el umbral. Hijo puta con suerte.

-Que si sigue todo como hasta ahora Gary se recuperará en el plazo estimado.

Gary se asomó triunfante. El sol nublado en sus ojos grises hicieron que brillasen más. Lo que yo decía, hijo puta con suerte.

-Lo que pasa es que no deben atiborrarmelo a pasteles y más a verduritas, que está muy debilucho. Necesita sobre todo coliflor. O bien brecol

-Sí, pero yo noooo!

Stephany gritó detrás de su madre, que sonreía al ver que no había salido tan mal parada. Gary me miró como desencajado, no esperaba una terrible venganza en forma de verdura arborea. Ahora sonreí yo más.

El es un hijo puta con suerte, pero yo soy una zorra vengativa.

http://www.youtube.com/watch?v=AiQH-b-wMOI&feature=related

2 comentarios:

la reina del hielo dijo...

es increíble, me he viciado tanto que he pasado a ver si habías puesto algo, pero tranquila, que sé esperar... y mañana te secuestro.

Por cierto, a mi madre le parece muy interesante la idea del blog, igual le echa un vistazo.

tita hellen dijo...

Ja, jaa que bueno!