Punto en boca

miércoles, 13 de agosto de 2008

I need some wine and you, you need to be nicer


Volver a casa en tu coche sin nadie es muy frío, no puse la música, porque no era plan. Además, estaba un tanto agotada de tanto viaje arriba y abajo por todo Edimburgo, aunque se quedaron cosas sin ver.

Estas segura de que las cosas estan bien como estan y eso se quedará en el album de las cosas bonitas de tu vida con los atardeceres al sol felices y otros grandes momentos que sabes que se te pasarán por la mente en el avión de vuelta a España.

Al llegar a casa aparqué y bajé del coche. me quedé un rato apoyando la cabeza en el volante, estaba extenuada, no podía más con mi alma, es una realidad, los viajes agotan y pasarlo bien más. Solo que cuando te lo has pasado bien te quedas con un cansancio que te aporta cierta satisfacción.

Salí del coche y lo cerré mientras veía a Gary que llevaba la chaqueta en la mano y alzaba la palma en señal de saludo, le devolví el saludo con la mano en un gesto gracil de dedos. Y me metí a casa. Subí al piso de arriba, me quité la ropa, me puse el pijama y me fui a la cocina. Me hice un poleo, lo puse en un mug y me senté a ver detenidamente las fotos. Todos los monumentos, todos los sitios y Gary, allí a mi lado en la foto que nos hizo el tipo de la chaqueta de cuadros. Parecemos una especie de pareja, lo peor es que tengo una absoluta y tremenda cara de felicidad, una cara de que no necesito nada más. Tomo un sorbo y activo el zoom de la foto con el pulgar de la otra y solo puedo ver como el está feliz pero yo tengo cara de felicidad absoluta.

Y eso me inquieta. Lo peor de darte cuenta de que alguien te gusta mucho es que empieces a vivir necesitandolo de verdad y luego no sepas como vivir sin esa persona. Y si un día te falta no sabes qué hacer y solo deambulas por el mundo sin saber a qué aferrarte. Es como un niño alq ue no le sujetan al andar y no tiene taca taca, o que le quitan las rueditas de la bici y zozobra a ambos lados sin saber muy bien como mantenerse erguido.

Y te das cuenta de que andar erguido se vuelve una necesidad obligada, no por mera supervivencia, sino por mera necesidad.

Estamos bien, realmente bien en esa foto, porque estamos relajados y contentos realmente. Apago la camara y miro en la nevera, tengo unos tortelinis de queso que pienso hacer con un poco de tomate, sin complicarme mucho. Tras eso me como un yogur delante de la tele y me subo a la lavarme los dientes. Y me meto en la cama... al rato oigo las piedrecitas en el cristal. Suspiro con una sonrisa en la boca y casi dejandome caer, me levanto de la cama con parsimonia y bajo.

Veo que no se ha cambiado de ropa aún.

-Se me olvidaba algo.

-El queeee?

Me abrazó y me miró a los ojos, por un momento pensé que me iba a besar, pero no, solo se quedó mirándome fijamente y yo sonreí y volví a bajar el rostro.

-Ala, vete a dormir.

Me besó la frente y volvió por donde vino.

Esto no puede ser bueno de ninguna de las maneras!

http://www.youtube.com/watch?v=8HbaUMNdpLw&feature=related

2 comentarios:

amor y libertad dijo...

"we talked until two and then she said it's time for bed", a lennon y a mí también nos ha pasado

tengo norwegian wood en la cabeza desde el título del post

bs

tita hellen dijo...

Pues fijate queme encanta esa cancion, pero no habia caido en ella para escribirlo.

Debe ser que de tanto tiempo escuchando a los beatles ya los interiorizo inconscientemente