Punto en boca

miércoles, 27 de agosto de 2008

Viva la vida


La cosa transcurrió así, hicimos el tonto las niñas y yo con el sing star, cenamos, las acosté y apareció Gary, con su libreto intentando que le enseñasé a ser un típico macho mexicano.

Yo, que lo más mexicano que conozco son dos erasmus y el bar de tacos de la esquina de mi calle, todo un reto.

Total, que terminamos viendo una peli y quedandonos dormidos.

Bueno, casi, porque aqui estoy con medio cuerpo desentumeciendose y delante de esos ojos que me tienen petrificada y que pensaba que estarían cerrados.

Sí, vuelvo al principio de todo esto, a la situación primigenia, una doctora en un sofá, repasando una historia... y delante dos metros de hombre tumbado y sin decirnos nada, solo mirandonos, la cosa es que me gustaría bajar la mirada, pero no puedo, no puedo bajar la vista (me vería el canalillo y sería muy raro).

Él está pegado a mi y yo a él, los dos serios sin decir nada y uno frente al otro.

Es como si lo que fuese a pasar fuese más que obvio... Vale, si obvio es, pero a ver quien acomete la primera obviedad.

Los segundos pasan, despacio, muy despacio... muy pesados, como viene siendo costumbre, que Escocia empieza a recordarme al mar del tiempo de la peli del Sargent Pepper.

...

...

...

Bueno, es que nadie va a hacer nada? Yo lo haría, pero es que no quiero pasarme de lista, no es la primera vez que me apetece besar a alguien que tengo en frente y siento que no debo o que al hacerlo he metido la gamba. Y se supone que en estas cosas no hay ni un bien, ni un mal, ni nada simplemente es que las circunstancias...

-Anda ven aqui...

Y me besa. Ala, se acabó el dilema.

Y empezarían otros dilemas pero solo puedo sentir que me da miedo repetirlo, no porque el beso sea un asco, que sinceramente, no está mal, es decir no es el mejor de mi vida, pero me ha gustado y seamos sinceros porque yo quería y supongo que él...

Y me vuelve a besar.

Asi es que así no hay quien pueda tener nada en la cabeza.

Desconecto, porque en estos momentos solo puedes desconectar y concentrarte en el beso, en la emocion, en lo que te recorre por dentro... la gente lo llama mariposa, pero sinceramente, una mariposa no te alegra nada en sangre... no te aporta nada.

Solo es como un gotero de alegria, es diferente... bueno, ya sabeis como va esto cuando el beso es bueno. Es una especie de momento final de la obertura 1812, con cañonazos y campanadas y gente alegre.

Es simplemente genial, cuando termina el beso solo puedo abrazarle con intensidad, me protege con sus brazos y la noche, aunque nublada tiene otro color.

Todo resulta distinto, estoy bastante asustada por lo que pase ahora,pero bueno, no es momento de plantearse nada.

Quien me mandaría...

http://www.youtube.com/watch?v=dvgZkm1xWPE&feature=user

2 comentarios:

la reina del hielo dijo...

bieeeeeeeen! al fin ha acabado eso de jugar al gato y al ratón!!! ueeee!!! por cierto, yo he retomado Carbonara para principiantes, cuando quieras, vuelve a pasarte.

tita hellen dijo...

Chachi, ahora pispooo.

Si te crees que ese juego ha terminado, ja! Siga usted leyendo proximos capitulos.