Punto en boca

domingo, 28 de septiembre de 2008

Wait


Durante todas las revisiones de las enfermeras no pude evitar abrir los ojos, pasé la noche en un terrible duerme vela que te destroza el cuerpo y los riñones, pero eso es por la silla.

Permanecía en la fría habitación de color blanco nuclear mirando el sueño profundo y estable de mi amiga, que ahí dormía sin inmutarse, cuando me di cuenta poco a poco que el hospital se empezaba a despertar, eran las 8 de la mañana y todo el mundo estaba muy activo, me metí un segundo en el baño y me lavé la cara energicamente con agua bien fria.

No me desperezó, pero me quitó un poco la tontería.

Al salir me di cuenta de que un hombre enorme estaba con una bolsa de plástico mirando de cerca a Prudence. Pronto me di cuenta de que aquella mole era Doward.

-Buenos días Doward, no te he oído venir.

-Buenos días doctora, mire le he traido un poco de comida para que desayune, son unos huevos revueltos con tostadas y unos filetes y un poco de té.

No me extraña que Doward sea tan grande, le voy a tener que hacer una revisión de colesterol en cuanto salga de aqui.

-Gracias Doward, eres muy amable, has venido solo?

-Sí, la gente irá viniendo a lo largo del día, supongo que ahora me estarán vaciando los grifos de cerveza pero bueno... Prudence lo merece.

Abrí el termo, el té seguía caliente, vi que habia dos vasitos de plástico llené uno con cuidado y otro más tarde que parecia quemar más todavía, Doward habia metido sacarina en la bolsa, le ofrecí uno y se sentó en la silla, yo me apoyé en los pies de la cama.

-Tome Doward.

-Gracias.

Se quedó fijamente mirando a Prudence, mientras yo soplaba el vasito para que se enfriase.

-Se va a morir?

Madre mía, que manía.

-No lo sé, pero quiero creer que no se rendirá.

-Prudence es una buena mujer, Prudence ahora no hace nada, pero fue profesora de parbulos del pueblo hace mucho. Incluso estuvo ayudando en el pueblo al doctor cuando la crisis de sarampión.

-Perdón?

-Varios niños la cogieron y se pegó mucho, así que como ella la había pasado, se pasó todos los días de allá para acá cuidando a todo el mundo. Apoyó mucho al doctor que estaba antes que usted y a su esposa.

-Vaya, no lo sabía.

No era que se estuviese muriendo una persona cualquiera, es que se estaba muriendo una heroina del pueblo. Prudence era una mujer especial en la memoria colectiva de todos.

-Andamos más tranquilos en el pueblo desde que está usted ayudando. Se quedará mucho?

-10 meses más Doward, es lo que cubre mi contrato.

-Y despues?

-Volveré a España.

-No me extraña, si yo viviese en España tampoco me iría, tienen sol, calor, buen alcohol y mujeres guapas, quién quiere vivir aqui?

Sonreí.

-Bueno, a mi las mujeres me dan un poco igual.

-Claro, usted tiene a Gary.

-Cómo dice?

-Perdone es que soy un bruto, siempre estoy diciendo lo que no debo y mira que mi madre me lo decía constantemente, que no tenía que ser tan cotilla...

-Doward, me parece gracioso, dígame lo que dice el pueblo.

-El pueblo dice que estais enamorados, que sois idiotas por haberos enamorado porque no os volvereis a ver y que Gary no debería renunciar a su carrera por tí- dijo con voz quejumbrosa Prudence.

Dejé el vaso en el suelo y con cuidado me acerqué a ella.

-Como está?

-Bueno, no me duele tanto la cabeza, pero sigo aqui, que no es poco- dijo sonrriente- Doward, me alegro de verte, puedes correr las cortinas? esa luz me está matando.

-Sí, claro señora, como no.

Dejó el vaso en una mesita como con impaciencia y corrió a correr las cortinas. Y en seguida volvió al lado de Prudence.

-Qué? Me voy a morir?

-Señora, por favor...

-Doward, si voy a espicharla quiero saberlo! Elisa, la voy a espichar?

-Que yo sepa no, pero aú no tenemos las pruebas.

-Mejor, no me apetecía de momento.

Salí un segundo para llamar a la enfermera y preguntarle por el doctor y las pruebas, decirle que la paciente estaba consciente y que esperaba respuestas. Cuando volví, Doward estaba hablando con Gary que traía una bolsa deportiva.

Cuando me paré en seco pensando en irme, escapar sin ser vista y todo él me vió, con rostro triste se me acercó.

-Judith me ha dado esto, es ropa limpia, tu cepillo de dientes y un poco de jabón para la ducha.

-Gracias.

Doward se metió en la habitación. Noté que todas las enfermeras estaban allí mirandole, solía pasarnos, pero él solo me miraba a mi, lo cual hacia que me sintiese fatal.

-Estas bien?

-Sí, bien, algo agotada, Doward me ha traido el desayuno, pero aún no me lo he comido.

-Quieres que bajemos a tomar algo?

Le mire sugiriendo que no sería buena idea.

-Sólo será un minuto.

http://www.youtube.com/watch?v=GW89iGaZlUY

Sad song


Bip, bip, bip...

Prudence permanecía monitorizada y sedada por los fuertes dolores de cabeza mientras traían las pruebas.

Tras verla dormir, se me ocurrió que el único telefono que tenía de la gente del pueblo era el de Judith, así que aunque eran las tantas, como me había comprometido a ello, la llamé.

-Judith, siento molestarte.

-Tranquila, estamos todos en la taberna de Doward, ninguno podemos dormir, Prudence era una ser muy especial para nosotros. Cómo está?

-Era lo que esperabamos, pero tienen que traer las pruebas para ver como la ha afectado y qué pasará.

Oí como Judith se movía por la habiatación y salía a fuera, en silencio, oí el portazo con la campanilla de la taberna.

-En serio, Elisa, se está muriendo? Prudence va a morir?

-No lo sé, no puedo decirtelo, en seriop, no miento para protegerte, es que sinceramente estas cosas no puedes preveerlas. Y menos con los medios de los que disponemos en el pueblo.

-Ya veo. Y tu como estas?

-Un poco cansada, pero bien. Confio en que Prudence mejorará.

-No hablaba de eso, Gary está en casa con las niñas cabizbajo desde que te fuiste.

Fue montarme en el coche y olvidarme de todo el día.

-Ha sido un día formidable Judith, es una persona muy muy especial y hacia mucho que no estaba tan feliz con alguien. Pero se irá a Hollywood y a mi me encanta mi trabajo y... no estamos hechos para eso, entiendes? Nos hemos dado un día, muchos no tienen ni eso, pero se acabó.

-Ya... es muy triste.

Suspiré, es como si se me fueran a caer los ojos con dos lagrimones al suelo y rebotaran por toda la habitación.

-Elisa, no quiero presionarte, pero es que... Hace mucho que no veo a Gary feliz y sinceramente, ahora que os habeis encontrado, es una lástima.

-Judith, yo...

-Lo sé, sería renunciar a todo, pero, por un segundo sería maravilloso.

-Sí, lo ha sido, va a ser muy dificil vivir cerca de él.

-Bueno, aqui estaremos para lo que necesites, mañana irá alguien a hacerte compañía, para llevarte ropa limpia y que descanses.

-Gracias, manda saludos a todos.

-De tu parte, descansa.

-Vosotros también.

Colgué. Me dí cuenta de que ese hospital resultaba más frío que los españoles, solo porque todo estaba en inglés y resultaba más desapacible. Miré por la ventana, las lucecitas de la ciudad se veían lejos, como pequeñas luces de Navidad y todo era frío y desapacible, con el pitido de la maquina de fondo, bip, bip, bip...

Prudence descansaba con tranuilidad, los profundos surcos de su cara parecían dilatarse y ser menos expresivos, su pelo blanco no parecía tan rudo tumbada y sus manos permanecían cogidas con las palmas boca abajo, como si la hubiesen colocado así.

Cogí una silla y la acerqué a la cama, dejé mi chaqueta ahi. y me situé cerca de la maquina, para notar cualquier anomalía. La besé la frente, me senté casi tumbada y me tapé con la chaqueta a descansar.

Es muy dificil concentrarse en dormir cuando las cosas están tan complejas, intenté relajarme, pero solo me venían a la mente los maravillosos momentos que habia vivido cerca de Gary los últimos días, sobre todo hoy, como hemos ido de un sitio maravilloso a otro, el olor a mar de esta mañana tumbados en la hierba, el olor a su colonia de madera y del calor de su cuerpo, su mirada verde, sus manos grandes... todo era maravilloso y casi perfecto.

No sé que voy a hacer ahora, estoy tan perdida.

Bip, bip, bip...

http://www.youtube.com/watch?v=0k8SVTV-GWc

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Valencia


Nunca os ha pasado que en un mal momento se os ha pegado una canción inadecuada totalmente? Corrí a por mi maletín y ne mi cabeza solo podía escuchar "Valenciaaaaaaa es la tierra de las flores de la luz y del amoooooor".

Vale, es absurdo y no sé de donde sale, pero mi cabeza solo podía tener el ritmo del pasodoble parrapachunda chunda chunda parrachunda chunda chun una y otra vez.

Quizá porque es una manera de defenderse de que Prudence no estaba bien y yo no estaba preparada para ello.

Cuando llegué medio pueblo estaba con la puerta abierta de la casa, esperando que apareciese, habian caras espectantes y nerviosas, una cierta recriminación a que debía estar en el pueblo.

Era mi día libre, por convenio... el problema es que no tengo sustituto.

Una vez dentro solo podía escuchar el silencioso ritmo respiratorio de Prudence, semiinconsciente bajo una colcha. Y el cantar valenciano "Valenciaaaa tus mujeres tienen todas de las rosas el colooooooor".

-Prudence, Prudence cuenteme, qué la ha pasado querida?

-No lo sé, solo sé que estaba ahí, limpiando mis armarios por dentro y de repente me ha dado un mareo, con un dolor muy grande en la cabeza.

Tras examinarla detenidamente, hacerle pruebas de movimiento, vi que su tensión estaba disparada y que podía ser un pequeño ictus.

-Prudence, tenemos que llevarla al hospital, que esto no tiene muy buena pinta.

-Me voy a morir querida?

-Pues... no lo sé Prudence, todo depende de los análisis, pero no voy a dejarla aqui para ver que ocurre. Me la llevo conmigo.

Metí mi instrumental dentro de mi maletin. Cogí el maletín, en la habitación habia mucha gente, todas mujeres, los hombres, por respeto, esperaban todos abajo, fumando preocupados.

Me asomé, con lo consumida que estaba Prudence cualquiera de los hombres podrían levantarla facilmente.

- Barbara, voy a por mi coche, haced el favor de ponerla algo de abrigo, una manta, un chal, una bata, un chaqueton o algo, en cuanto esté abajo la bajaremos y la asentaremos en el coche, de acuerdo?

Barabara asintió con firmeza, las mujeres la preparaban, mientras los hombres se acercaban a preguntar, el primero fue el alcalde.

-Cómo esta?

-Es un miniictus por lo que parece, tenemos que vigilar esto, hay que llevarsela para ver el alcance.

-Se pondrá bien?

Con el cerebro todo son congeturas, una nunca sabe a qué apostar.

-Sinceramente, Prudence es muy mayor, no tengo ni idea de como va a reaccionar.

Fui corriendo a por mi coche, empezaba a caer una lluvia meona insignificante y mi flequillo se encaracolaba.

Gary seguía en el porche, se acercó.

-Elisa- iba a entrar en el coche.

-Prudence no esta bien , voy a llevarmela a ver que ocurre.

-Elisa yo...

Le miré, estaba muy cortado.

Podría decirle que no es la manera que merecemos terminar, que es por otro lado, lo mejor, porque es nuestro destino, por lo que parece, que deseemos estar juntos y que no podamos. Pero además de cursi no iba a reconfortarnos a ninguno, nos iba a joder la vida reconocerlo en alto en cierto modo.

-Gary, tengo que irme.

-Ya.

Se quedó mirando como me alejaba y yo le miré por el retrovisor mientras me alejaba, hasta que se volvió un punto difuso por la lluvia que se veía en el cristal trasero. Llegué pitando y Harrison bajó a Prudence.

La pusimos el cinturon y reclinamos ligeramente el asiento.

Barbara me dejó una bolsa en la parte trasera: "Son unos camisones y unas mudas, lleva su cepillo, un albornoz, unas alpargatas y un chal, además lleva una pastilla de jabon y un cepillo de dientes con su crema, por si lo necesita, en cuanto llegues llamanos Elisa".

-Vas bien Prudence?

-Sí, mi niña.

Arranqué, dejando a todo el pueblo con desasosiego.

Con los ojos entreabiertos Prudence dijo vagamente "Creo que te he interrumpido, con el hermanito guapo de Judith".

Viejas chismosas... "Casi que mejor, eres una buena chica y él se irá y no mereces quedarte llorando"

"Prudence, si sale de esta, le dejo yo solita, se lo juro".

Tenía la mano en la palanca de cambios y puso su mano sobre la mía.

Perdía color por momentos "Prudence, aguante un poco por favor "

Amoreeeees en Valencia son floridos como ramas de Azahaaaaaaar....

http://www.youtube.com/watch?v=wvrehydR74Q

jueves, 11 de septiembre de 2008

God



Nunca te das cuenta de lo que da de sí Escocia hasta que un mítico Escocés tiene a bien cogerte de la manita y ala! mostrarte su tierra. La verdad, lo que fuimos a ver no era exactamente tierra.

Era cesped con barro.

Era un partido de rugby, la cosa es que tras pasar la mañana en colinas superrománticas, regadas con besos fugaces, terminamos sentados en un partido de rugby: a ver el 6 naciones.

El torneo 6 naciones es un torneo de rugby en el que participan las selecciones de Escocia, Inglaterra, Gales, Francia, Italia e Irlanda. A mi me recuerda un poco a las batallas de tiempos de Isabel I de Inglaterra, franceses contra ingleses y por medio incordiando los Irlandeses...

-Vamos con los de azul oscuro y blanco. Lo digo para que no celebres lo que no debes.

Vale, una vez determinado el color del equipo a animar vi que el equipo contrincante era Irlanda. De verde, eso era fácil.

Me sentí un poco rara, todo eran tíos, todos bebían latas grandes de birra negra y yo estaba allí con mi lata de fanta, como si fuera cerveza, intentaba beberla con aire duro de "las tías duras bebemos fanta limón, porque estamos preparadas para la realidad" o algo así.

Es por ello que un señor de 56 años aprox. se me quedó mirando con cara de lástima.

Pero estaba por gritar un montón ese día.

El caso es que empezó el partido, desde donde estaba no se veía lo que se dice muy bien, asi que puse un pie debajo de mi culo, para auparme ligeramente y verlo todo mejor. Gary me miró y se sonrió por el gesto.

Intentaba verlo... pero me costaba mucho.

Además, lo admito, no podía vivirlo bien, porque no podía decir cosas como "arbitro, falta!" y cosas así, porque no se decir arbitro en inglés. Pero sé decir muchos tacos.

En una entrada durísima no pude evitar gritar "hijo de puta, no ves que casi le vuela la rótula?! Estás esperando a que se lie con tu abuela y vayan de luna de miel en su silla de ruedas?!". El señor de 56 años y todos los que se sentaban cerca de él, y Gary se me quedaron mirando. Durante un segundo pensaba que me iban a linchar. Pero el hombre de 56 años dijo "Imposible que se case con ella, tu abuela no es lesbiana!".

El hombre me empezó a preguntar, le conté un resumen de lo sucedido, que soy española, doctora y que estaba en un pueblecito cuidando de la peña. "Genial! Tómese una birra doctora!". Agradecí el ofrecimiento, pero enseñé mi lata, que a todo esto, estaba bastante vacía.

El partido continuó y fue decepcionante, ganaron los irlandeses con 3 puntos de ventaja (los que nos costaron una rótula mayormente).

Gary pasó su brazo sobre mi hombro "No todo podía ser tan perfecto hoy".

No, no podía ser. Tras el partido nos tomamos una birra y despues nos fuimos agotados a casa.

Nos quedamos un rato sentados, miraba mis manos mientras él dejaba las manos sobre el volante. Carraspeo con su voz grave, le miré por un instante. Cuando quise darme cuenta, el cogió mi mano y sonreí.

-Se nos acaba el tiempo.

-Si.

-Ha sido fantástico, una lástima que termine.

-Sin duda.

Todo parecía que iba a terminarse, como cuando se termina la mecha de una vela y esta empieza a aparse poco a poco.

Poco a poco...

Le miré, no era mi pareja, pero de serlo, iba a ser el último momento que lo fuese, como cuando sabes que alguien sabes que te va a largar y no sabes como asumirlo.

Cuando quise darme cuenta, Judith estaba en la ventana, bajamos la ventanilla.

-Elisa... perdona que te moleste. Es que acaba de llamar el alcalde, esto... Prudence no está bien, no está nada bien.

Adios al sueño.

http://www.youtube.com/watch?v=Wv3ic6OOXns

viernes, 5 de septiembre de 2008

O son do ar


-Vale, sal del coche y cierra los ojos.

Le miré con cara de negativa, pero con sonrisa, por alguna inexplicable razón no dejaba de sonreir cual pardilla.

-Que sí, cierra los ojos.

-Pero...

-Confía en mi... por favor.

Soy idiota. Me bajé y cerré los ojos, me agarró de las manos y me fue llevando despacio por algo que parecía pendiente abajo. Estuvimos un rato bajando hasta que se paró y me cogió de la cintura, desde mi espalda, puso una mano en mi cuello y alzó mi cabeza y susurró en mi oido.

-Vale, ahora vas a mirar al cielo y lentamente vas a mirar a abajo, pero lentamente, y cuando cuente tres, de acuerdo? Una, dos y tres.

El cielo era inmenso, color perlado, pero gris como siempre y poco a poco fui bajando la vista y vi el mar, inmensamente azul oscuro, profundo y frío y más abajo y peazo acantilado que cortaba la respiración y estaba a dos pasos del filo. La vista era impresionante.

-Grandes personajes han estado aqui, si por algo me gusta esta tierra es que hay historia en cada trozo de tierra que pisas.

El acantilado imponía, pero a su vez atraía, y el azul, tan profundo y frío resultaba casi irreal, el sonido era atronador y el olor a mar era embriagador.

-Y bien?

-Guau! Es fantástico.

- Lo sé, esperame aqui.

Sinceramente, no sé si Gary había hecho esto con alguien más, no sé si estas ideas las saca de guiones, de guionistas o de donde, pero resultaba todo especial. Y si era un treta para todas las idiotas facilmente engañables, no estaba muy segura de querer saber el final.

Trajo una manta de cuadros y la echó en el cesped. Despues se tumbó y se quedó inmovil mirando al cielo, como si no necesitase invitación porque no necesitase ser imitado.

Pero le imité.

-Cuando mis padres discutían, cosa que pasó demasiadas veces cuando estaban casados, solía venir aqui. Me ayudaba a pensar. Es una de las cosas que más echo de menos en L.A., solo que allí no tengo donde vivir esta experiencia.

Cerré los ojos y solo podía oir el mar en todo su magnitud y fortaleza contra las rocas.

-En España no tienes nada así?

-En España uso el olor del Botánico y su silencio, no es lo mismo, tiene horarios, pero es lo más parecido a esto para mi. Antes habia un jardincito en la estación de Atocha, pero desde el 11m, ese sitio ya no puede ser un recuerdo de relax y paz para nadie. Nada que esté manchado de sangre puede serlo, entiendes?

-Ajá.

Nos quedamos en silencio un buen rato, no es porque no tengamos nada que decir, es porque muchas veces no decir nada es síntoma de compenetración. Llegados a un momento me pasó el brazó por debajo del cuello y me acercó a él, y nos quedamos así un buen rato.

-Nunca había traido a nadie aqui.

-Porque?

Es una pregunta que no debió salir, no tiene sentido, máxime cuando no tiene que darme explicaciones, esto se acabará a las 12 Cenicienta.

-No lo sé. Pero me ha salido así, te molesta?

-No, es genial que me hayas enseñado este sitio. Cuando te vayas lo usaré de lugar de meditacion y aislamiento.

-De pequeño me aisle demasiado y no me ha traido nada más que gente no muy sincera y soledad. Ojalá hubiese estado más cerca de gente que me valoraba, ahora no me sentiría como si estuviesen obligados a admirar mi trabajo.

-No creo que sea eso.

-Sí, pero sería más agradable si me vieran como un colega y no como el tio que pretende tirarse a su mujer, aunque desde que me desdeñas tanto las cosas no van tan mal.

Sonreí.

Sabéis cuando alguien va a decir algo y toma aire y luego, no dice nada, como si la palabra fuese engullida o se suicidase en un suspiro?

Nos pasó un montón de veces.

-Vámonos, quiero que veas muchas más cosas.

http://www.youtube.com/watch?v=MO7bUhJlAek&feature=related

Shinny Happy People


-Bueno, qué quieres que hagamos entonces?

Sé que suena increible, sé que la mayoría de mujeres, frente a esa mirada penetrante y directa dirían sexo, sexo, sexo... pero no sé porqué me pareció tan absolutamente maravilloso nuestro día de Edimburgo que pensé que me llevaría un mejor recuerdo de todo eso si no me limitaba a estar en un colchón.

-Pues no sé, pero me apetece ir a algún sitio bonito, a ver cosas bonitas... no sé, como el

-Día que fuimos a Edimburgo- dijimos al unísono.

Vale, estaba hecho, fue un gran día para ambos y ahí estabamos. Y los dos queríamos.

-Muy bien, vete a casa, arreglate un poco y ponte ropa cómoda si lo deseas, despierta a mi hermana, que venga, nosotros nos vamos, pienso llevarte a un sitio que te va a encantar.

Le miré con una gran sonrisa.

-Donde?

-Ah! Es una sorpresa.

Odio las sorpresas, el problema es que la gente tiene a pensar que en un alarde de original puede tirarse el pisto sin rozar el mal gusto o la estrabagancia... y rara vez le sale. Y muchas veces esos errores me los he comido yo. A veces pienso qué concepto tan terrible tendrán ciertas personas de mi para pensar que ciertas cosas me pueden encantar.

-Vengaaaaa...

-No seas niña y vete a ducharte, conociendote, estarás deseando darte una ducha.

Sí, sin ducha no soy nada. Asentí un tanto a regañadientes. Me puse pie con pereza y me fui a la salida. El me acompañó a la puerta y una vez allí me besó. Y me besó no como esos besos de muacka y ya, no, me beso de manera comunicativa, como si fuera una promesa de que sería un día genial... es cursi, pero es lo que hay.

Salí por la puerta y entré casi corriendo en casa, obviamente estaban en el cuarto, así que antes de encontrarme con escenas que no debo ver, decidí dar un toque en el móvil de Judith.

Estaba dormida.

-Mmmmmm?

-Judith, soy Elisa, estoy en el salón, necesito ducharme, necesito usar mi cuarto y eso... crees que tardarás mucho en salir de mi cuarto?

-Mmmmmm!

-Eso es un sí?

-Mmmmmm...

-Judith por Dios, no me estas clarificando nada.

-Eso depende de si te has tirado a mi hermano en el salón de mi casa con mis hijas en el piso de arriba.

-Ah, bueno, entonces no.

-Idiota.

-Hemos dormido juntos, si te sirve.

-Idiota.

-Bueno...

-Vale, dame 5 minutos y pon la tetera a hervir.

Laralalalaaaa... a eso vamos.

Poniendo el agua en la tetera me he dado cuenta de que quizá y solo quizá le esté dando una idea totalmente equivocada de lo que es esto a Judith, es decir, ella pensará que esto va a algun lado, cuando es una relación de un solo día consensuada.

Un nuevo concepto, una nueva idea de relación: un nuevo eufemismo para hablar de un rollo de un solo día sin compromiso a largo plazo.

Una pantomima pero un apaño al fin y al cabo.

Una vez la tetera pitaba la aparté del fuego, y noté que Matt bajaba todo somñoliento pero contento y Judith bajaba un poco más tarde, pero como tenía prisa y hay la suficiente confianza con ella subí los escalones de 2 en dos.

Llegué arriba, y me metí en la ducha, a darme una limpieza jabonosa, me di un poco de crema en el cuerpo, una hidratante facial con color, disimule las ojeras y me hice una graciosa coleta con el pelo humedo arriesgandome a una muerte por enfriamiento sin secarme el pelo.

Tiempo record, solo 30 minutos (creedme, es un record personal).

Vaqueros, sudadera con capucha y una camiseta, unas playeras y una mochila con camara, carnet y movil.

Al rato estaba buscando las llaves del coche cual posesa por toda la casa. Gary estaba ya en la cocina con un atuendo similar al mio.

-Tranquila, conduzco yo, está todo?

Cuando encontré las llaves del coche al fondo del bolso (ciencia exacta la que hace que todo lo que buscas se deposite matemáticamente al fondo de la mochila/ bolso/ similar) respiré tranquila y asentí.

Nos metimos en el coche y me llevó por la salida del pueblo que nunca tomaba, nunca la habia visto y no sabía donde ibamos, pero sinceramente no estaba preocupada, pero estaba muy nerviosa y alterada, me daban ganas de pegar saltos y gritar... y para mi desgracia no puso música en todo el viaje y solo me fije en la ventanilla y el paisaje.

De reojo veía que me observaba como buscando mi aprobación del paisaje. Escocia no necesita mi beneplacito en estos momentos, ya me encanta.

http://www.youtube.com/watch?v=NqJAhQJdPeg&feature=related