Punto en boca

jueves, 11 de septiembre de 2008

God



Nunca te das cuenta de lo que da de sí Escocia hasta que un mítico Escocés tiene a bien cogerte de la manita y ala! mostrarte su tierra. La verdad, lo que fuimos a ver no era exactamente tierra.

Era cesped con barro.

Era un partido de rugby, la cosa es que tras pasar la mañana en colinas superrománticas, regadas con besos fugaces, terminamos sentados en un partido de rugby: a ver el 6 naciones.

El torneo 6 naciones es un torneo de rugby en el que participan las selecciones de Escocia, Inglaterra, Gales, Francia, Italia e Irlanda. A mi me recuerda un poco a las batallas de tiempos de Isabel I de Inglaterra, franceses contra ingleses y por medio incordiando los Irlandeses...

-Vamos con los de azul oscuro y blanco. Lo digo para que no celebres lo que no debes.

Vale, una vez determinado el color del equipo a animar vi que el equipo contrincante era Irlanda. De verde, eso era fácil.

Me sentí un poco rara, todo eran tíos, todos bebían latas grandes de birra negra y yo estaba allí con mi lata de fanta, como si fuera cerveza, intentaba beberla con aire duro de "las tías duras bebemos fanta limón, porque estamos preparadas para la realidad" o algo así.

Es por ello que un señor de 56 años aprox. se me quedó mirando con cara de lástima.

Pero estaba por gritar un montón ese día.

El caso es que empezó el partido, desde donde estaba no se veía lo que se dice muy bien, asi que puse un pie debajo de mi culo, para auparme ligeramente y verlo todo mejor. Gary me miró y se sonrió por el gesto.

Intentaba verlo... pero me costaba mucho.

Además, lo admito, no podía vivirlo bien, porque no podía decir cosas como "arbitro, falta!" y cosas así, porque no se decir arbitro en inglés. Pero sé decir muchos tacos.

En una entrada durísima no pude evitar gritar "hijo de puta, no ves que casi le vuela la rótula?! Estás esperando a que se lie con tu abuela y vayan de luna de miel en su silla de ruedas?!". El señor de 56 años y todos los que se sentaban cerca de él, y Gary se me quedaron mirando. Durante un segundo pensaba que me iban a linchar. Pero el hombre de 56 años dijo "Imposible que se case con ella, tu abuela no es lesbiana!".

El hombre me empezó a preguntar, le conté un resumen de lo sucedido, que soy española, doctora y que estaba en un pueblecito cuidando de la peña. "Genial! Tómese una birra doctora!". Agradecí el ofrecimiento, pero enseñé mi lata, que a todo esto, estaba bastante vacía.

El partido continuó y fue decepcionante, ganaron los irlandeses con 3 puntos de ventaja (los que nos costaron una rótula mayormente).

Gary pasó su brazo sobre mi hombro "No todo podía ser tan perfecto hoy".

No, no podía ser. Tras el partido nos tomamos una birra y despues nos fuimos agotados a casa.

Nos quedamos un rato sentados, miraba mis manos mientras él dejaba las manos sobre el volante. Carraspeo con su voz grave, le miré por un instante. Cuando quise darme cuenta, el cogió mi mano y sonreí.

-Se nos acaba el tiempo.

-Si.

-Ha sido fantástico, una lástima que termine.

-Sin duda.

Todo parecía que iba a terminarse, como cuando se termina la mecha de una vela y esta empieza a aparse poco a poco.

Poco a poco...

Le miré, no era mi pareja, pero de serlo, iba a ser el último momento que lo fuese, como cuando sabes que alguien sabes que te va a largar y no sabes como asumirlo.

Cuando quise darme cuenta, Judith estaba en la ventana, bajamos la ventanilla.

-Elisa... perdona que te moleste. Es que acaba de llamar el alcalde, esto... Prudence no está bien, no está nada bien.

Adios al sueño.

http://www.youtube.com/watch?v=Wv3ic6OOXns

1 comentario:

amor es libertad dijo...

"... a concept by which we measure our pain"

("god", j. l.)

aquel día se ve que al final hubo pain