Punto en boca

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Killin´ Kind


Es verdad, Doward tenía razón y su nariz no fallaba. El pueblo se levantó con una fina capa de nieve. Lo suficiente como para que un par de personas se escalabrasen y tuviese que ir de urgencia a su casa a ver esas magulladuras.

No eran grandes cosas, pero en personas mayores ya se sabe, hay que prevenir.

Me puse a hacer un té caliente porque claro, con el frío que hace es hasta de mal cristiano no dar algo de calor y té al personal, pero bueno. La gente se iba apegotonando en el salón, y las tazas empezaban a escasear. Gary entró con más mugs, refuerzos de casa de su hermana.

La gente estaba de buen humor y se juntaron hasta 15 personas entre las que estaban 4 abuelas, sus hijos, sus nueras, el cura (que vino a preocuparse por sus feligresas) una servidora y Gary, todos reiamos y nos guarecíamos del cruel viento que soplaba.

Llamaron a la puerta así que Gary se fue a abrir... todos seguíamos la conversación.

De repente miré a la puerta pensando que sería otra abuela descalabrada. Y me quede blanca.

Como la nieve.

Era Toby!

-Toby?

-Tim!

Era Tim!

-Pero... qué haces tu aqui?

Todo el mundo se quedó en silencio. Tim apareció todo lo alto que era, trajeado, con abrigo de paño en gris marengo, se acercó, me besó en la mejilla y habló bajito.

-Pasaba por aqui, Gary dijo que trabajabas en el pueblo, he pasado para ver que tal estabas, no me has llamado.

-No, no lo he hecho, he perdido tu tarjeta.

Trend miró a Gary, hasta ahora no habia reparado, pero la cara de Gary era de odio absoluto. La próxima era una jostia con la mano abierta. Typical scottish, denominación de origen.

-ya veo-dijo con autosuficiencia en forma de sonrisa.

-Bueno, pues gracias por visitarme, pero ahora tengo la consulta hasta los topes, como ves.

-Bueno, en cierta manera, tengo unas molestias hace varios días en la garganta, si de paso pudieses recetarme algo...

-No facilito drogas si es lo que esperas.

Se hizo un silencio sepulcral, podíamos oir la nieve derritiendose con solo concentrarnos mínimamente.

-Solo quería unas pastillas para la garganta, normales y corrientes.

Ted habia pasado de ser encantador a ser un tipo bastante incómodo, y no solo por el hecho de que incomodaba al ego de Gary, que era algo con lo que Gary tenía que aprender a vivir, es que del sabado a hoy, solo han pasado 4 días, y eso es picar piedra, delimitar terreno...

Currarse la relación.

Y no quiero que se curre nada conmigo, porque no se curra mis sentimientos, se curra joder a Gary. Y no me gusta ser un instrumento de tortura a menos que yo lo decida.

-Muy bien, sube a la consulta.

Todos se quedaron ojipláticos, pero con una frialdad digna de un tanatorio en el polo norte subí a hacer mi trabajo. Me pagan por ello. Entramos en el despacho, cerré la puerta.

-Siéntate en la camilla, haz el favor

Empezó a merodear por la consulta como un gato por su tejado, marcaba claramente territorio, cogió la foto de Henry.

-Tu padre?

-Mi antecesor en el puesto, la tengo por respeto y agradecería que te sentaras y dejaras la foto en su sitio.

La miró detenidamente, estaba intentando ponerme nerviosa. Y conmigo no se juega porque puedo incurrir en la mala praxis con solo chasquear los dedos. Se dió una vuelta por los armaritos y me miró.

-Has terminado de gastar mi tiempo?

Sonrió y se acercó a mi.

-No me has llamado, creí que nos lo pasamos bien.

Le miré fijamente y no pude evitar contener la risa nerviosa, vamos a ver, que bailamos, no tuvimos la sesión de sexo más excitante de la historia del porno, por favor!

-Eso por un baile? Y si te follan que haces, pedir matrimonio?

Le pegué un empujón a la camilla, fui a la mesa y saqué un palo de polo de madera y una linterna.

-Abre la boca y dí ah.

Una vez cerca, me acercó a sus labios, me besó apasionadamente, se puso de pie y me siguió abrazando hasta que me zafé.

-Ah- dijo sensualmente.

No lo pensé. Mis rodillas son automatas y una de ellas, la derecha más concretamente, se movió por si misma.

El paciente sufrió una contusión grave en la zona testicular, sin riesgo para su salud, pero con una ligera hinchazon, dolor y acaloramiento de la zona, lo que es la respuesta inespecifica del cuerpo a cualquier lesión.

-AAAAAAHHHHHHHHHH.

En ese momento, aproveché para ver su garganta con mi linternita. Una ligera irritación, nada que unas pastillas no curen.

Me fui a la mesa mientras se retorcía de dolor, Gary subió corriendo y yo estaba en mi mesa escribiendo una receta. Me miró alarmado y luego le miró con las manos en la pantorrilla...

Vale, no era en la pantorrilla, era en todos los webilios

-pero... pero...

-No quería abrir la boca y decir Ahh.

Arranqué la receta, la doble con exactitud milimétrica y la deposite en el Bolsillo de su abrigo.

-Si necesitas hielo, fuera tienes nieve.

-Cual es tu jodido problema?

-Que? CUAL ES TU JODIDO PROBLEMA TIO?! has venido aqui pensandote el rey del mambo, vienes a joder, vienes como el puto amo del gallinero, te crees que por un baile puedes hacer lo que te de la gana, entras en mi despacho, me besas y yo tengo un problema?

-Que?

Gary me preguntó muy bajito, muy dulce "te ha besado?"

-poooos sí, me ha besado, pero yo no quería.

Elisa, te has quedado sin novio, este te larga. Me miró con cara de decepción tremenda. Cogió de las solapas, le sacó medio en volandas de la habitación, lo sacó por las escaleras casi a empujones, yo salí detrás gritando que lo dejase, resulta que el cura y muchos de los que estaban abajo estaba tras la puerta, y allí se quedaron viendo el espectáculo.

Gary lo empujó y abrió la puerta y cuando lo echó de un empujón en la calle había un tipo haciendo fotos.

Gary lo miró con odio "hijo de puta" y salió a por él todo iracundo, salí detrás, me resbalé, me dí con la cabeza en el suelo toda desparramada, el cura me levantó y salió a parar a Gary, "Elisa, por favor ayudame" y me fui a por el fotografo, conseguí tirar la camara al suelo, pero Gary seguía persiguendo con el cura colgado de sus brazos, y yo le separaba "vete a tu coche que te mata!!!", cuando de repente miré al otro lado y un enorme puño se avecinaba a mi cara.

Todo un cochet en regla, de lado a lado. Y KO en un solo golpe, al suelo que me fui, dos mujeres corrieron a levantarme.

-Tranquilos, si estoy bien, de verdad- me levante y eso es lo último que recuerdo, a parte de que me daba todo vueltas y volví a dar por tercera vez en la mañana con mi cabeza en el asfalto.

http://www.youtube.com/watch?v=vGnplhvSMY4

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