Punto en boca

lunes, 5 de enero de 2009

Let it snow


En Escocia no hay reyes magos, asi que no tengo regalos, tampoco los he tenido estos dias, seguimos colapsados por la nieve.

Sin embargo el día de navidad, no os lo comenté, recibí muchos regalos. Basicamente enormes jerseys con enormes cuellos cisne con terribles motivos navideños...

Los uso de camisones abrigados, porque total, tampoco importa tanto qué te pongas para dormir. Tengo uno en rojo y verde con renitos saltando pequeñas montañitas blancas, otro verde con una sonriente cara de papa noel en el centro, otro con Papa Noel en el trineo...

Y todos enormes, como si midiese lo mismo que Gary.

Gary se mea con estas cosas, y le parece muy tierno que los aproveche para hacer de camisones, primero porque asi no hago daño a los sentimientos de las abuelitas, por otro, porque con un camison es mas fácil meter mano que con un pijama (no, si el niño no es nada tonto, ya ves tu).

A parte me han regalado dos enormes quesos que durarán más bien poco (y menos si me los llevo para España), dos botellas de scotch de tres años (es casero, asi que debe ser bueno y fuertecillo), una bufanda con la que se puede saltar a la comba con otra persona, un par de guantes de cuero y un centro de flores secas. Todo de a mano. Me mola!

Es un poco triste, pero yo he hecho un montón de felicitaciones con pinturas antiguas italianas, y las he enviado, ya sabes "les deseo felices fiestas, un próspero año y mucha salud". Que no se diga que no tenemos sentido del humor.

Saltarse los reyes no es malo, lo malo es saltarse el roscón, pero desde que vivo con Gary, bueno, yo intento estar buena pero me estoy poniendo un poco cebollona. Y cuando le veo entrar en la ducha con su culo perfecto, firme, alzado, sus abdominales de chocolate y sus brazacos... Me salen caries solo de pensarlo.

Gary y yo decidimos no hacernos regalo por Navidad, pero hice trampa y le dejé un regalo en el arbol. La verdad es que regalar a Gary es dificil, muy dificil, tiene muy buena ropa, todo lo que precisa se lo compra según sale, asi que regalarle algo que le cause interés es ciertamente muy... frustrante, porque no sabes hasta que punto se pondrá a sonreir de manera distraida y a decir "oh, si, me encanta" de manera fingida.

Y eso es un asco.

Pero decidí hacer algo, le regalé un taza de té, un mug, lo decoré yo misma a base de intentar hacer una imitación manual de las Meninas de Velazquez, pero en plan comic... La infanta Margarita se parece al Neng... asi que creo que no lo he conseguido muy bien, por lo menos le hizo gracia.

Y para mañana estoy en esta cocina del averno intentando hacer la dichosa masa de un roscon apoteósico... No sé exactamente cuanto tiempo y cuantas masas he probado para que no se queden duras. Tengo la certeza de que esta tiene que funcionar. Sin embargo va a ser sin sorpresa, porque no se de donde sacar algo que no se derrita y que aguante el horno.

Mientras oigo a Gary arriba, sigue soltando un discurso con sus "protesto señoría, el caso Wilkins contra el estado sentó precedente allá por 1977" o algo asin. Se lo toma en serio y cuanto más en serio se lo toma, más me preocupo yo, porque creo que cada vez es más serio.

Gary te da pistas, creo que en todo es igual, pero siempre mantiene el balón en su campo y cuando lo tienes tu... bueno, como no estás acostumbrada le das un patadón que lo envía al suyo y no sé, vuelve a tenerlo él y tu pierdes toda perspectiva, un asco, vamos.

Tras un fosil de roscón, un roscón muy duro (genial para migar colacaos)y otro semiduro, pienso dar el punto a este sea como sea.

Y ello voy.

Y si no sale, desisto, por lo menos por hoy. No están malos, a ver, que estan solo duros...

Bueno, a ver que sale. Mientras la masa disfruta de unas vacaciones en la cálida bandeja del horno, yo recojo con paciencia la cocina, limpio la encimera y me sacudo la harina del jersey no navideño que llevo. Paso la mopa con esmero y luego una fregona muy escurridita.

Me doy cuenta de que mi flequillo ha adoptado una actitud caótica y se siente tambien creativo, asi que le doy vacaciones a él también y decido no luchar contra lo inevitable.

Gary baja y me encuentra tirada en el sofá mirando al techo y escuchando a Michael Bublé en el ipod.

-Has dado una buena leccion a ese juez del demonio?

Gary sonrie, me cuesta mucho últimamente ver esa sonrisa sin que sus ojos tengan una expresion melancólica. Empiezo a tenerle tirria a esa mirada.

-Sí, bueno, seguro que vuelve a por más...

-Como tu club de fans.

-Y tu superdonut?

-Roscón

-Y tu superdonut?

-Ains... el último experimento de hoy se haya en proceso de elaboración en el horno. Si no sale este siempre puedo dejarle en el alfeizar y cuando se fosilice como el primero será una contundente arma arrojadiza contra enemigos invasores.

-Me guardaré alguno para alguna fan rebelde.

-Vale, te lo pondré en una bolsita de plastico en la maleta.

-Qué oyes?-dijo sentandose y poniendo mi cabeza en su regazo

-Al guaperas este...

-Perdona, pero pensaba que el guaperas era yo.

-Sí, pero no eres el único que me hace tilín.

-Ah, no? Pues vaya, si lo sé no me machaco el cuerpo para tenerte contenta... siempre me puedo ir con alguna de mis fans.

-Nada, aprovecha ahora que todas las mayores de 50 están en sus casas.

Puso cara mohina... y bueno, le mordí la tripa, pero no fue fácil, morder la tableta humana es complejo!

Tras un momento de tonteo volví a ver mi roscón. Parecía que tomaba cuerpo y la consistencia adecuada.

-Si sigo alimentandome asi no volveré a trabajar nunca.

-Bueno, siempre puedes hacer de gordo feucho en alguna peli de adolescentes...

http://www.youtube.com/watch?v=kMPfwFm6sIU

1 comentario:

El chache dijo...

El superdonut... jejeje.
Un saludete