Punto en boca

martes, 13 de enero de 2009

My spirit will go on


Tras retocarme el brillo de labios y verme en el espejo, la imagen que proyectaba de mi no era tan mala, era de secretaria eficiente-un poco comehombres, pero eficiente al fin y al cabo-.

-Bueno, pues ya está.

Metí el brillo en el bolso, y con paciencia conduje mi cuerpo serrano hasta el coche. Preferí ir con paciencia y buscar un sitio donde tomarme una tila antes que quedarme en casa, me pase mucho tiempo dando vueltas en la cama y no podia dormir como es debido, asi que me levante como mucha antelacion.

Esos días, Gary habia oido de todo, se le habia tachado de todo y hoy... yo iba a tener que aclarar muchas cosas. Todos, como cuando pasaba algo tenso en el pueblo, se aglomeraban en el bar de Doward, donde hice una parada.

-Doward, dame una botellita de agua, por favor.

-Se va pronto, doctora.

-Ya sí, estoy bastante nerviosa, no quería llegar tarde.

Doward se dio la vuelta a buscar una botellita de agua. Todo estaba en silencio, cuando me di la vuelta, Mc Phee con tres hombres más leian su periódico en silencio, con una taza de te en la mesa.

-Buenos días señor alcalde.

Bajó el periódico y asomço sus ojos, tras las gafitas.

-Ohm, hola Elisa, al juzgado?

-Sí, allá vamos.

-Te deseo mucha suerte, a ver si Gary puede demostrar que en esta tierra solo tenemos a hombres de bien.

-Sí...

Pensé en continuar la conversacion, pero Mc Phee irguió el papel y se volvio a concentrar en el periódico. Me di la vuelta Doward sonreía.

-No se lo tengas en cuenta, si no leen, no tienen tema hasta que volvais. Mucha suerte doctora.

-Muchas gracias Doward, eres estupendo.

Doward pareció sonrojarse detras de su barba y salí a fuera, seguía haciendo frio.

No sabía muy bien qué música poner ni que decir, asi que marché en silencio al juzgado. Me costó mucho trabajo y tiempo encontrar donde aparcar.

Al llegar alli, me perdí un poco en los pasillos, pero bueno, al final encontré a Steve, que iba elegantmente ataviado con un traje en color azul marino y una corbata en rosa muy bonita.

-Has venido pronto.

-No podía dormir.

-No será tan dificil.

-No me asusta la dificultad, me asusta el resultado, me asusta que no vaya a resultar y que todo se joda por mi culpa... y me voy a buscar una cafeteria para tomarme una tila.

-Mmm, no creo que puedas, la mas cercana te pilla a dos calles y Gary hace 20 minutos que se fue a por un cafe y debe estarcon Juan Valdés, porque sino no me lo explico...

Vya por Dios, y yo sin tilita...

Como el azúcar es el alimento del cerebro, encontré una maquina de refrescos y zumos, aposté por un zumo de piña, no estaba muy frio y me lo tomé mientras miraba por la ventana con parsimonia. Los pasillos retumbaban con los tacones de los zapatos de firma de las personas que por allí pululaban.

Al pronto alguien se sentó a mi lado, miré de manera distraida y estaba mirando al punto donde abstraje mi mente.

-Era Tod.

-Buenos días doctora.

-Sí, sí... lo que tu digas Tod...

Me levanté y me fui a otro banco.

-Es Tim!

Me puse a hacer caras de manera instintiva "Es Tim, ñañañañañaña", anda y que te la pique un pollo! No puedo estar cerca de él, cada vez que recuerdo que me besó sin MI permiso, que ha estado tonteando para joder a Gary, que no duermo con él por SU culpa.

-En serio-dijo levantándose y acercándose a mi- es tan dificl para una doctora no acordarse de mi nombre?

- Esto es acoso a una testigo y lo utilizaré en tu contra.

-Esto no consta como tal...

Se quedó a mi lado un rato, mirándome y yo solo miraba a mi zumo, pasando olimpicamente de él y preguntándome que clase de persona era. Hasta que pareció darse por vencido y se levantó.

-Tanto le odias?

-Perdona?- dijo dándose la vuelta

-Tan convencido estás del amor de ella y tanto odio le tienes que no te importa utilizarme para joderle? Te importa tan poco a la gente a la que te lleves por medio?

-El fin justifica los medios

-Me estas justificando que te mate a balazos...

Sonrio ampliamente, se iba a sentar de nuevo en su sitio, pero demarqué que no le permitiría nada más poniendo el zumo en el asiento.

Captó la indirecta y se fue...

Tras un buen rato, Steve se me acercó.

-Elisa, tenemos que entrar.

Estaba profundamente desanimada, si la cosa no salía bien, sé que al final Gary podría odiarme, al fin y al cabo, todo empezó porque le di coba a un psicópata.

Porque hay tanto suelto sin cartelito señalizador?

-Sí, entramos en una sala, de madera, y me senté al fondo, con tal de pasar desapercibida, por un momento me arrepentí de llevr ese traje.

Judith iba a sentarse delante... se lo pensó y vino a mi lado, al ver mi cara descompuesta no puedo evitar preguntar si estaba bien.

Obviamente no lo estaba, obviamente la dije que dije que si. Me cogió la mano "sal ahi y arrancale la cabeza a ese mal nacido".

Jo, con el carácter escocés.

http://www.youtube.com/watch?v=8hoM2IboEfA

1 comentario:

El chache dijo...

Muy bueno...
me tienes enganchado.
Un saludete