Punto en boca

viernes, 9 de enero de 2009

Walk Away


Decidí hascer caso a Carl, no tenía nada que hacer porque los sabados eran de Judith t Mark y yo los pasaba con las niñas, pero como una andaba con un resfriado tremendo, pues Judith decidió quedarse.

-Si te entra miedo, le sube mucho la fiebre o algo asi, me llamas y vengo corriendo.

-No será necesario, es una niña, las niñas tienen fiebre y las mamas pastillitas y jarabes. Vete con tus superhombres fornidos y musculosos.

Mientras decía eso, Gary bajaba por la escalera, me echó una mirada triste como si no pudiese salir.

-Quizá no sea buena idea.

-Y qué vas a hacer, deprimirte en casa, Elisa por el amor de Dios, o te vas con esas locas o te bajo a rastras!

Como no la miraba a ella intuyó por donde iban los tiros.

-Te echa de menos, pero es lo único que puedes hacer, intenta salvarte tu, mientras se salva él.

Cogí mi coche y con mucho cuidadito conduje a Edimburgo, tras dar cosa así de cuarto de hora de vueltas, encontré donde aparcar y donde estaba el bar.

El bar era como una antigua cafetería francesa, todo de hierro y cristal y estaba superpoblado de tios grandes, podría decir que tambien musculosos, pero no todos era musculosos, todos eran grandes, y punto, era lo único que tenían en común.

-Elisaaaaa! Aqui, Elisa!!!

Carl vino corriendo pegando saltitos.

-Ey Carl, ya he llegado, no veas qu odisea para encontrar aparcamiento.

-Sí, ha venido mucha gente, estoy supercontento!!! Tony, ponle un margarita a Elisa, proque tomarás un margarita con nosotros?

-Sí, bueno...- dije quitandome el abrigo con dificultad entre el gentio.

El bar estaba ambientado con luces rojas quele daban un aspecto lejos de lo hortera, era cálido, había grandes palmeras y las paredes estaban pintadas en colores cálidos con esponja, haciendo detalles muy bonitos, en el techo había una cenefa de escayola de frutas y angelitos y tras la barra donde un chico muy alto, y bastante delgaducho, un enorme espejo con detalles forjados en metal.

-Este sitio es precioso Carl.

-Verdad? Es mi pequeño, me hice un curso, bueno, un curso, todos los cursos de alimentacion que pude, y me gasté lo que tenían mis padres ahorrado para mi universidad en esto, ellos no estaban muy contentos en un principio, pero como funciona y no soy un muerto de hambre, pues son felices, además, si quieren un título universitario pienso darselo con el matrimonio. Soy un poco Scarlett

-Scarlett?

-La O'Hara niña! Tony, está esa margarita?

Tony le puso una guinda pinchda en una sombrillita de papel malva.

-Lista su margarita señorita.

-Muchas gracias Tony.

-Bueno,bueno, bueno- Carl me pasó el brazo por el hombro- cuéntame pequeña, las cosas no van bien, verdad?

-TANTO SE NOTA?- el tono de la voz se me disparó, pero la música disco amortiguaba mi tono de pollo descabezado

-Si las cosas fuesen bien estarías haciendo cosas con tu hombre, no aqui con un atajo de musculos inservibles para ti, chica- dijo haciendo aspavientos con el cuello.

-Cuando me iba me pasé por casa de su hermana, tiene a una de sus hijas con fiebre, dije que iba a venir, y el me miró triste, me ha mandado una nota en una semana para decirme que me echa de menos, supongo que en una persona tan... silenciosa con sus cosas, es un logro.

Carl se paró, me puso las manos en los hombros, situandome frente a él y puso una terrible cara de pena.

-Mi niña, eso es muy triste, pero no te preocupes, todo saldrá bien, mi Steve no me miente nunca y me ha dicho que hay posibilidades y si dice que las hay es que las hay, asi que te vas a divertir, y vas a beber y te lo vas a pasar de muerte.

-Carl, eres una puta que nos ha dejado tiradas- Un travesti que parecía más mujer que yo le increpó, estaba ataviado con espectacular vestido corte audrey en terciopelo rojo, el terciopelo tenia como ondas en el dibujo, era espectacular.

-Búscate un hombre, Elisa, te presento a Charlenne, trabaja en el espectáculo, tiene un club de varietes.

-Encantada, tu traje es sencillamente increible, si me permites la observación.

-Este? Un dolce y gabanna querida, una adquisicion, regalo de Dolce, Dolce y yo somos grandes amigos.

Carl me volvió a cobijar bajo su hombro "disculpa Charl, le voy a presentar a más gente a mi amiga", se dió la vuelta y buscó a otro grupo, cuando estabamos lo bastante lejos Carl me susurró en el oído "lo compró en Ebay, nunca ha salido de este país, asi que dudo mucho que conozca a otro Dolce que no sea el que tiene aposentado en su culo operado".

Miré a Carl con los ojos desorbitados por el comentario, se limitó a seguir andando y mirar hacia delante con amplia sonrisa. Nos fuimos a un grupo de hombres especialmente corpulentos.

-Estos son Teddy, Rusty y Victor, Teddy y Rusty estan en nuestro equipo de rugby y Victor canta opera de manera profesional, esperemos que le llamen pronto para hacer Tosca, estamos muy emocionados.

Victor era un hombre enorme y musculoso, era un trapecio con patas y cabecita rubia, se daba un aire a Terminator, pero con traje.

-Esta es Elisa, es doctora y es la que se llevó la leche en el caso que está llevando mi Steve.

Vaya, todo el mundo me veía como la damnificada, vi como sus miradas se clavaban en mis mejillas.

-Nada, fue un golpe limpio, no hay cicatriz ni nada, está todo perfecto, lo peor fisicamente pasó.

-Elisa encantados de conocerte, eres médico verdad?

-Sí, lo soy...

-Mira, es que me ha salido un bulto aqui, que me duele una barbaridad.

-Rusty, no empezarás, disculpale, es que es muy aprensivo, al limite de hipocondriaco. Rsuty, comportate.

-Bueno, puedo verlo, aunque no estoy de servicio y la luz no es muy buena.

Rusty en un movimiento preciso sacó el movil del bolsillo y se apuntó al cuello, todo apuntaba a que era una verruga normal y corriente.

-Nada, una verruga.

-Qué horror!

-Bueno, esto se puede eliminar perfectamente, no hace falta mucho intringulis. Si te pasas mañana por mi consulta, no tendrás que pedir hora y será un momento.

-Uy, pues fenomenal, me puedo pasar por la tarde?

-Rusty siempre tienes que estar armándola-siseó Teddy

-Nooo, no es problema, mejor, asi me entretengo, no tengo nada de trabajo últimamente, y me aburro bastante. Pero la verdad me choca que con un deporte tan agresivo como el que haceis me vengas preocupado por una verruga.

-Mi hermana tuvo un cáncer de piel, se curó, pero somo algo aprensivos.

-Oh, vaya, lo siento.

-Demasiado Rusty-señaló Teddy con los brazos cruzados a la altura del pecho.

-De todos modos, por la mañana tenemos partido, si quieres lo ves, sería fantástico.

Miré a Carl, que entrecerró los ojos y asintió.

-Si, la verdad es que me encantaría.

-Hecho, pero abrigate, se pasa frio si estas sentada en el palco.

Como Teddy, Rusty y Victor se iban a la cama pronto, unos por partido, otros por la voz, decidí quedarme un poco más con Carl, al poco de irse los tres y darme sus tarjetas (definitivamente tengo que hacerme unas tarjetas en condiciones), Steve llegó, solo que con el atuendo informal casi ni le reconocía.

-Ey, Steve- vale, tras el tercer margarita iba algo achispada... bastante.

-Elisa? Qué haces tu aqui?

-Ligar esta claro que no... pasar el tiempo, no puedo ver a Gary, y la verdad, en el pueblo no hay mucho que hacer, Carl me invitó y bueno, pero tranquilo, creo que me voy a mi casita ya, mañana Teddy, Rusty y Victor me han invitado a un partido de RUGBY!

-No estarás pensando en coger el coche ahora?

-Mmmmmm, vaya, no habia pensado en ello, si te soy sincera.

- Espera aqui y no te muevas.

Steve se fue en direccion a Carl mientras yo seguia jugueteando con mis sombrillas de coctel, una violeta, otra rosa y otra verde pistacho.

Steve se le acercó, le besó como solo se besan los protagonistas de las películas de amor y le miró a los ojos. Le dijo algo que no entendí y me señaló, ambos me miraron y me di cuenta de que estaba sentada en la barra, con la cabeza gacha y con la nariz un tanto arrugada, asi que en ese momento no daba el mejor aspecto de mi.

Carl y Steve vinieron cogidos de la mano.

-Steve te acercará a casa Elise moi, asi que mañana, como no tendrás coche, te iré a buscar, estate preparada a eso de las 9 para que no tenga que esperarte, y descansa, que no estás hecha para estos jolgorios!

-Me lo he pasado muy bien Carl, tus amigos son estupendos, tu! tu eres estupendo. Un beso guapo.

Steve me llevó a su coche, un biplaza color plata con tapicería de cuero, una verdadera preciosidad de coche. No estaba borracha, sino, nunca hubiese entrado en ese coche por miedo a mancharlo.

Muy católica no estaba tampoco cuando me dí con el techo del coche al entrar...

http://www.youtube.com/watch?v=QCzHopmAxI8&feature=related

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