Punto en boca

lunes, 12 de enero de 2009

White flag


-Estas bien?

En golpe en el techo del coche no es que fuese muy fuerte, pero hizo retumbar los cristales del mismo.

-Eh?

-Tomaré eso como un no.

El trayecto me lo pasé medio apoltronada en el asiento, Steve encendió el aparato de música del coche. Sonaba algo como ambiental, tipo Dido o algo así.

Solo podía ver como las potentes luces del coche rendían la oscuridad, mientras el cielo se mostraba amenazador.

-Como está Gary?

Steve no me miraba, seguía con la actitud que hubiese tenido cualquier corredor de formula 1 disputando un premio,firme y competitivo.

-Solo quiero saber si está bien, las últimas veces estaba muy preocupado por esto.

-Está bien.

El motor, apesar de su potencia, sonaba suave.

-Si Carl... si esto le hubiese pasado a Carl, si Carl fuese yo... tu te hubieses separado de Carl?

La potencia del coche se incrementó sensiblemente.

Steve no contestó.

El camino fue muy silencioso, pensé que Steve no quería comentar nada que me pudiese hacer cambiar la opinión que mantenía de Gary, quizá todo fuese mejor asi, pensando que es mejor esta fría distancia, sin más informacion que me pueda volver loca desde mi posicion, desde mi perspectiva de desinformada. Y sinceramente, eso me preocupaba mucho.

Pronto llegamos a casa. Steve paró el coche. Tras un pequeño forcejeo con el cinturon de seguridad, me solté, me acerqué para besar la mejilla de Steve.

-Has sido muy amable acercándome a casa, me lo he pasado muy bien. Y gracias por soportar mis preguntas.

Me levanté, no sin cierta dificultad y salí del coche y cuando iba a cerrar la puerta, Steve me miró y dijo "No"

-Perdona?

-A tu pregunta, no dejaría a Carl solo, nunca, prefiero que me maten a dejarle solo y que nos separen. Le quiero y me da igual lo que me pase pero no me separía de él.

-Ahm, gracias.

Bueno, pues es un grado, mi reaccion es normal por tanto.

Al llegar por la noche fui un poco pegando tumbos por la escalera, lo cual es un peligro, hastaque descubres que tienes manos, y brazos y que los puedes apoyar en los escalones.

Vuelves al estadio simio, pero mejor que al estadio despeñada por las escaleras.

Al estar en el baño no pude evitar pensar en Gary, tras lavarme los dientes, me asomé a la ventana.

Para mi sorpresa él también estaba asomado, estaba ahí y se quedó sorprendido por verme en la misma situación que el.

Se le veía con dificultad, era una noche oscura. Saludé con la mano, él también saludo. Nos quedamos un buen rato hasta que el puso una de sus grandes manos en el cristal, me sentí muy idiota pero le imité.

Estuvimos un buen rato en esa postura. Es un asco, pero fue algo más reconfortante.

http://www.youtube.com/watch?v=NMB4xtnFlvo

2 comentarios:

El chache dijo...

¿Te he dico ya que me gusta esta historia?
Un saludete

tita hellen dijo...

Bueno, acabo de publicar dos post más.

Muchas gracias por el apoyo Chache!!!