Punto en boca

viernes, 27 de febrero de 2009

Human Spirit


Los días pasaban sin que me quisiera dar cuenta de ello, siempre buscaba una razón para no estar quieta y dejar que los recuerdos me invadiesen, porque todo era un recuerdo, el recuerdo de que basicamente me habia enamorado como una imbécil, habia perdido y estaba sola.

Mi vida era un constante recuerdo con patitas.

La vida montando ciclos de cine con el cura del pueblo y haciendo actividades con los parroquianos no era tan mala, en fin, no es que fuera lo mejor del universo marvel, pero no era tan mala, era divertida. Primero montamos un ciclo de cine tras la sacristía como alternativa al fútbol, despues montamos cosas temáticas como cine espacial.

A las abuelas le gustaban los dramones... y yo, bueno, digamos que cada vez que veia a la protagonista de Casablanca con su sombrero mirando a los ojos a Humpfrey me daban ganas de volar el reproductor con un bazooka ante la mirada atónita de los abuelillos del pueblo e irme silbando complacida fuera de la sacristia.

A veces la morriña, la estúpidez, el masoquismo, o simplemente la soledad unida con el recuerdo me hacian conducir como una automata al rincón de Gary, y allí ponía la mantita de cuadritos en el suelo, y miraba como el mar se enzarzaba en una pelea sin fin con los acantilados de piedra, y yo me agarraba las rodillas y me quedaba horas y horas, hasta que finalmente me tiraba en la manta y me desperezaba como un gato, recogía la manta y volvía a mi casa con la sensación incierta de que no estaba mejor, pero tampoco peor.

El olor a mar, el olor a ozono de cesped húmedo, el sonido relajante, me hacia sentirme un poco, era una sensación balsámica, era lo único que me quedaba sincero de mis recuerdos, que compartió eso que era tan importante para él conmigo y era lo único a lo que podía aferrarme cuando todo mi mundo cayó.

Todo lo demás o estaba destruido, o lejos de mi alcance, por prevencion emocional.

Uno de esos días de autómata tirada en el suelo me quedé mirando al cielo gris sin darme cuenta de que alguien estaba cerca.

-Elisa? Vaya esta aqui... está bien

-McPhee!!... emm sí, tomando el... sol?

Mcphee arrugó la nariz, obviamente no colaba.

-Pasaba por aqui, vengo de Edimburgo, mire, tengo esta carta para usted.

Me entregó un sobre amarillo pálido.

-No es bueno que esté usted por aqui.

-Tranquilo, no me asomo al acantilado.

-No me refiero a eso y lo sabe... Sabe? la última vez que me paré aqui, Gary estaba llorando, era solo un chaval, sus padres se habían separado y su padre le encontró aqui cuando se iba a despedir de él, pocas veces le vio despues de esto.

Me miró intensamente, como si esperase que completase la historia.

- No lo sabía, no me dijo nunca.

- Lo que quiero decir es que no debería estar en este sitio, bueno, parece que el que lo frecuenta es abandona... bueno, no da buena suerte.

-McPhee, si su problema es una hemorroide y no me andé por las ramas espero que usted no se traiga tantas dudas a la hora de decir las cosas seriamente: me han largado.

McPhee sonrió levemente, aunque que le recordase que le habia salido una hemorroide no le hizo ninguna gracia.

- No soy supersticiosa.

Acto seguido, abrí el sobre y leí la carta. McPhee miró el acantilado como haciendose el distraido, despues me miró "Nos vamos?".

-Es una petición de reconsideración de la duración de mi contrato, quieren hacerme fija.

-Vaya... y eso es bueno?

Le miré y luego miré al infinito evitando encontrarme con sus ojos.

-Supongo que ya nada la retiene aqui, no?

-No, no en ese sentido...

-Lo ve? Siempre que un par de personas estan aqui, una deja a la otra. Deberían llamarlo el acantilado del abandono.

domingo, 22 de febrero de 2009

Alive


Al llegar a casa, pegué un portazo.

Orden al mérito del carpintero y al arquitecto de la casa por la consistencia de puertas y paredes.

Subí las escaleras y me dejé caer en la cama.

Idiota, idiota, como no pensaste esto antes, has ido, y no has hecho nada, nada de nada, bueno sí, el idiota, y el ridiculo, pero nada más.

Y ahora qué?

Ahora queda poco.

Es increible como despues de las bombas nucleares, Nagasaki y Hiroshima se reconstruyeron y las poblaciones fueron firmes y fuertes ante la no violencia y el pacifismo. Si no aprendes eso de la destruccion, no te queda mucho.

Judith llamó al telefono, pude oir su mensaje "me imagino que la cosa no ha ido muy bien, antes de encerrarte y tal... bueno, que sepas que nos tienes aqui para lo que necesites... oh Elisa, no sabes cuanto, cuantísimo siento que esto termine asi, de veras. Bueno, llamame cuando te sientas mejor".

Definitivamente, este no es ese día.

Me pasé los días mirando la tele, saliendo de mi concha a trabajar y volviendo a la misma, Carl llamaban preocupados, pero siempre declinaba las invitaciones y terminaba mirando al mar en el sitio de Gary.

Cuando tu mundo se cae y solo te quedan pedazos, solo te queda hacer algo al respecto, seguir a remolque hasta que llegue una nueva motivacion, dejarte morir y perder y que eso saque lo peor de ti o fingir que el mundo va bien. Yo opté por la primera opcion, no soy muy consciente de lo que viví esos dias, está todo muy difuso en mi mente.

Solo recuerdo el olor a mar, a ozono y el viento tumbada en el cesped verde.

Gary se fue una mañana, muy temprano, le oí salir y me quede mirando en la ventana no como miraba a su alrededor, como si se despiese de todo. Se quedó un rato mirando mi casa, se acercó a la verja, tocó la puerta se quedó un rato pensativo y se fue.

Llega un momento en que te sientes que vas a llorar un mar... y llegado a un punto solo te queda sal, no tenia más lagrimas, asi que no lloré, pero eso no significa que no me doliese una barbaridad ver aquello.

Cuando tienes la mente ocupada en pensamientos de vacio personal, el tiempo pasa relativamente rápido. La gente del pueblo fue muy amable, bueno, la que lo fue, porque la petarda de la gasolinera tenía la fea costumbre de leerse las revistas y bueno... el primer dia, cai como una idiota. Me pasó una revista de cotilleo.

-Pagina 34.

-Perdon?

-Pagina 34!

Lo abrí y habia un especial sobre lo bien que se llevaba Gary con su compañera de rodaje.

Ella sonreia con cara malvada. "Y bien?".

-Que ella tiene más posibilidades de casarse en lo que le queda de vida que usted.

Desde entonces siempre me ofrecía la revista y la página a consultar. Y yo, simplemente cogía la revista y la dejaba en el mostrador, con el dinero justo para la compra.

Si no fuese la única tienda del pueblo iba a comprarla Rita.

Poco a poco montaba mi vida, todo estaba controlado. Hice un pequeño huerto con patatas, zanahorias, cebollas moradas y hiervas como albahaca, menta, hiervabuena y melisa en la parte trasera de la casa. Delante solo puse unas macetas con bulbos. Los sabados seguía quedandome con las niñas de Judith, los domingos iba a los partidos de rugby del equipo de los amigos de Carl, hacia gimnasia con las abuelas y montamos una actividad de cine en la parroquia.

Todo para huir de misma, use de manera masiva el mp3, solo sentirme sola y pensar era mirar a la ventana de Gary, pensando que se asomaría y sonreiría.

Lo que más me costó fue cambiar las sabanas, pero una vez lo haces, bueno, todo son pequeños pasos, pero no pensar, definitivamente era lo más dificil que habia hecho en la vida.

http://www.youtube.com/watch?v=jqxaAfaCln8

No me quieras tanto


Un buen plan precisa de una coordinación precisa de todos los que intervienen en el mismo, en el mismo momento que uno falla, todo se va al garete. En pelis como Ocean´s Eleven lo vemos bien claro.

Así que decidí coger mi coche y me dispuse a conducir, me llevó un poco de tiempo, pero al final llegué a donde tenía que llegar. En el camino recibí una llamada, era Judith.

-Ya sale de casa.

De la misma manera, el uso de informacion es otra manera, sino tienes informacion, por mucho que te coordines todo se puede ir a la basura.

Bajé del coche, hacia un aire del demonio, frente a mi, el mar, que rugía como un energúmeno frente a las rocas, la visión seguía siendo poderosísima, como la anterior vez que estuve aqui, el campo seguía siendo verde y el cielo... seguía siendo gris y traía el mismo olor a mar y sal que la vez anterior.

Sí, me había ido al sitio de Gary, con la esperanza de que pasase por aqui.

Era una manera de violar este sitio que traía tanta paz a Gary, pero es que en la vida hay momentos en las que una se ve que o se tira un órdago o todo se va al carajo. Tirarse un órdago implica, seriamente, tomar una decision y llevarla hasta el final: o mientes con la consecuencia de que puedes perder o dices la verdad con el mismo peligro.

El órdago es todo. Y yo una kamikaze.

Repasemos los acontecimientos: he venido aqui, me he liado con un tio y sin querer estoy en una relacion queme ha costado socialmente bastante, a parte de que se me ha cuestionado, se me ha subido a la palestra y bueno, familiarmente voya tener que dar muchas explicaciones cuando vuelva a Madrid. No es bonito, pero si me voy con las manos vacias a Madrid, esto no tendrá sentido.

Hay que arriesgarse, si le quiero, tengo que hacerlo, tengo que ser valiente. Claro, que luego está lo que él quiera, es decir, el no queria nada en serio, queria ser fiela su carrera y fue sincero y...

Tras de mi, oigo el chirrido de unos frenos, me doy la vuelta y veo a Gary.

-Elisa... qué haces tu aqui?

Mierda... se dirije hacia mi con las manos ligeramente despegadas del cuerpo en postura de pregunta. Y yo... no sé porque empiezo a ponerme nerviosa, a temblar como una pava... respira y no llores, no es tu estilo, tampoco es que tengas un estilo específico Elisa, pero este seguramente no lo sea.

-Yo... Gary... yo...

El viento sigue siendo imparable y el pelo se me va a la cara, haciendome ardua la tarea de mirarle a la cara y de no comerme mis propios pelos. Lelga un momento que me harta y hago un gran aspaviento para sujetarlo con la mano como si fuera un coletero.

-Leche!

-Qué haces tu aqui?

-Gary yo...yo...

Le miré a la cara. Si Gary hubiese querido ser algo más, hubiese sido distinto, hubiese sido sincero, hubiese dicho las cosas desde el principio... y lo ha hecho. Mi órdago sin duda es en vano.

-Solo vengo a decirte adios. Vengo a decirte, que esperaba ser valiente y hacer las cosas de otra forma, pero está claro que tu no quieres otra forma y está claro que esto es lo que nos merecemos, estar aqui y despedirnos a solas.

Me acerqué le abracé tan fuerte que me hice daño, pero no importaba.

-Elisa yo...

Le mire, le solté y me encongí de hombros.

-No es culpa de nadie, todo ha sido perfecto tal cual ha sido, solo que quiza no sea nuestro momento.

Me dirijí al coche. Hay que ser fuerte. Le miré por ultima vez antes de montarme "Ten mucha suerte en todo lo que hagas".

Arranqué, se quedó mirandome y sali de alli con calma, pasados unos kilometros, cuando era imposible que viese algo... me puse a llorar.

http://www.youtube.com/watch?v=QUxOCKpRPss

martes, 3 de febrero de 2009

Come closer


Cuando uno bebe para olvidar descubre por la mañana que sus recuerdos a olvidar han decidido unilateralmente hacer una fiesta rave en su cabeza...

Pittbull terrieeeeer!!!

Cómo puede irse la semana que viene y no haberme dicho nada... semana que viene significa la semana que entra o dentro de una semana exacta... Dios la cabeza me da vueltaaaaas.

Me levanto y me voy directa al baño, al mirarme en el espejo solo puedo ver dos enormes ojeras parapetadas en mis ojos, la cara pálida y el pelo alborotado... bien, ya puedo hacer de yonki en la nueva version de Trainsporting.

Beuno, Elisa, y ahora qué vas a hacer?

Porque claro, se va a EE.UU. y tu te quedas un tiempo y te vas... opciones a sopesar:

a) Nada, no vas a hacer nada, porque solo serán complicar las cosas.

b) proponer un esfuerzo, telefono, viajes y tratar de ajustarse a la nueva realidad.

c) Volverte una psicópata y pedirle matrimonio o algo.

Inconvenientes y Pros de cada plan:

El plan a: Pro, es lo más sensato y tiene menos complicaciones, lo malo es que es jodido emocionalmente.

El plan b: Pro es más romantico, lo malo es que es poco realista

El plan c: el pro es que es lo más efectivo, lo malo es que realmente no quiero casarme y no creo que sea tan psicopata como para realizarlo.

Conclusión... Necesito un zumo multifrutas para superar esto y una ducha.

Tras la ducha y el reconstituyente en forma de vitaminas, me siento un poco más persona, eso no significa que tenga un plan en la cabeza. Eso me lleva al lado más histérico de mi misma.

Y llamo a Judith.

Y lo coge Gary.

-Está Judith?

-No, no está...

-Sabes cuando volverá, es muy urgente.

-Necesitas ayuda?

"Bueno, planeaba un secuestro de tu persona y tenerte en tanga y encadenado en una nueva versión moderna y masculina de la princesa Leia de Star wars, pero busco alternativas" pensé

-Sí, de una chica.

-Oh, vaya, pues no sé, no creo que tarde, cuando llegue le diré que vaya a tu casa.

-Muy bien.

Como me da por la materia constructiva me dediqué a hacer cosas, asi que mientras Judith llegaba, pasé el aspirador, recogí lo de la noche anterior, lavé los cacharros, hice masa para un pastel y me dió por hacerme tirabuzones en el pelo. Me quedó un poco Shirley Temple, pero bueno.

Cuando terminé mi pastel de nata y crema (bizcocho-capa de crema-bizcocho-capa de nata) y me disponía a ponerme creativa con la decoración, Judith llegó.

-Pero porque la has tomado con tu pelo?

-Gary se va, se va la semana que viene, se va y no me ha dicho nada, se va...

-Y no ha dicho nada a nadie y no sabes que hacer.

-Veo que coges el concepto.

-Gary nunca avisa de cuando tiene pensado irse, pero creo que esta vez se ha pasdo un poco.

-Ya bueno...

Judith abría con parsimonia y confianza la nevera.

-La cosa es que... y el vino de ayer?

-Me lo bebí

-Pero si quedaba casi una botella entera!!

-Tranquila, la mitad la absorvió el parqué, pero o ha quedado marca por suerte para mi.

-Oh, vaya, pues si que estamos en crisis...

-Mucho, un montón...

Judith cerró la necera y se agachó en un armarito donde sacó una botella, siempre tengo vino para las fiestas y celebraciones improvisadas.

Y Judith lo sabía.

Con un movimiento de pericia extraodinaria y el sonido del corcho resbalando en el cristal abrió una botella en un periquete y llenó una copa, volvió a ponerle el corcho y la dejó sobre la mesa.

Tras pegarla un buen sorbo me miró pensativa.

-Y bien?

La miré con los ojos abiertos mientras seguía poniendo mermelada de ciruela (la única que encontré) sobre la superficie del bizcocho.

-Y bien qué?

-Qué planes tenemos?

Le comenté lo poco que había barajado, incluso el plan de encadenarle a la pata de mi cama en tanga.

-Necesitamos un plan mejor...

Ya lo sé.

http://es.youtube.com/watch?v=_dXg6TCUePs

lunes, 2 de febrero de 2009

Blue orchid


Los dias transcurrieron tranquilos, y por fin llegó un poco de calma, sin embargo aún se veía a algún paparazzi distraido, asi que las visitas seguían estando reestringidas.

Maaaal todo.

La cosa es que bueno, la vida sigue, yo seguía asistiendo a las actividades de la parroquia, seguía haciendo casi lo mismo, veia a Judith, veía a todo el mundo, pero en mi mundo de visitas Gary no estaba.

Y empezaba a mosquearme, pero como estaba muy muy muy cantado que al final uno de los dos se iría... sentía que no tenía derecho a ponerme de morros en cierta manera.

Intentaba no ponerme triste, pero la verdad era inminente, nada es para siempre y nuestra relacion tenia una desagradable fecha de caducidad, negarse a ello era bastante necio, y estos altibajos de relacion solo daban velocidad a lo inevitable.

Carl se esforzaba en hacerme visitas junto con los chicos, traian Kish y botellas de lambrusco, que no se porque es un vino muy apreciado por estos lares y merendabamos eso, un poco de tostas con jamon que me mandaba mi madre desde España, unas aceitunas, tortilla de patatas y lo que improvisabamos.

Steve no sabia porque Gary no venia ahora a casa, Judith tampoco, ahora era él quien se quedaba con las niñas y Judith y Matt se venían un rato los sábados a casa para luego irse a un hostal y estar tranquilos. Solo sé que las kish se aposentaban a la altura de mi ombligo de manera irracional y se montaban un adosado de buen rollo.

Los vaqueros empezaban a mirarme mal.

A eso de la una, una noche se fueron todos, tenían un cumpleaños, asi que nada, otra vez sola, con los restos de tortillas, de tostas con paté y mermelada, con mis restos de kish con miles de quesos y mis culos de lambrusco.

Es noche me dio por el tintorro achispado italiano. Y nada, no me resigné a quedarme aburrida y me puse a mirar blogs hasta que encontré uno con una cancion de White Stripes...

La subí a todo volumen y me puse a dar saltos con la botella, ya iba más afectada como para ir achispada asi que tuve que tener algo de cuidado para no comerme más de una vez una mesa, una silla y caerme al suelo.

La cosa es que descubri que en si movia las greñas en plan heavy... el suelo y yo nos volviamos uno, pero sin resignarme, seguí el ritmo de la música en el suelo, como si no importase y pesar de que el vino se derramo en parte en el suelo de madera.

Oí la puerta trasera, asi que casi reptando y sin soltar la botella (lo que dejó un genuino rastro de alcohol que sería el mal profundo para el parqué y del cual mañana me arrepentiría) llegué a la cocina. Allí convine empezar a gatear y aprender de mis congeneres homos erectus intentando retomar mi verticalidad, con más o menso acierto.

Todo era más fácil a gatas...

En la puerta estaba Gary, con cara apenada.

-Eyyyyyyyyy!!!

-Judith no está? Deberíais bajar la música

-No, no está, peeeeeeeeeeero por suerte para ti, yo sí que estoy. Y por suerte para mi, tu también estas.

Sé que no debería beber, cuando bebo me vuelvo un teletubbie en muchas ocasiones. Así que como ya era tarde, y aprovechando la precaria verticalidad, cai sobre el pecho de Gary.

Hogar dulce hogar...

-Elisa yo...

-Mira, no sé que te pasa, y sinceramente me da igual, solo quiero estar contigo y estoy harta de que ahora que me doy cuenta y soy capaz de admitirlo, continuos contratiempos nos lo impidan, quiero decir que los paparazzis, los abogados... por fin podemos ser tu y yo... y todo se va a echar a perder, es que no lo entiendes?

Gary me miró, tenía la cara descompuesta.

-Elisa yo... yo me voy en una semana a EE.UU. Tengo permiso del juez, puesto que es para cumplir un contrato laboral, empiezo un rodaje.

La botella de lambrusco cayó al suelo, no se rompió pero hizo bastante ruido. Yo me separé de él.

-Elisa, lo siento, sé que debí decirtelo, sabias que pasaría esto, en fin, ambos lo sabiamos...

Le miré a los ojos, me solté, cogí la botella del suelo y cerré la puerta de la cocina. Apagué todas las luces de la casa, y quité la música.

Me di cuenta de que la botella estaba vacia, asi que la dejé con los restos de comida encima de la mesa y cogí el resto de una botella de vino blanco.

Me puse a beber en la escalera hasta que me cansé.

http://es.youtube.com/watch?v=cC16j0TlVfA