Punto en boca

lunes, 2 de febrero de 2009

Blue orchid


Los dias transcurrieron tranquilos, y por fin llegó un poco de calma, sin embargo aún se veía a algún paparazzi distraido, asi que las visitas seguían estando reestringidas.

Maaaal todo.

La cosa es que bueno, la vida sigue, yo seguía asistiendo a las actividades de la parroquia, seguía haciendo casi lo mismo, veia a Judith, veía a todo el mundo, pero en mi mundo de visitas Gary no estaba.

Y empezaba a mosquearme, pero como estaba muy muy muy cantado que al final uno de los dos se iría... sentía que no tenía derecho a ponerme de morros en cierta manera.

Intentaba no ponerme triste, pero la verdad era inminente, nada es para siempre y nuestra relacion tenia una desagradable fecha de caducidad, negarse a ello era bastante necio, y estos altibajos de relacion solo daban velocidad a lo inevitable.

Carl se esforzaba en hacerme visitas junto con los chicos, traian Kish y botellas de lambrusco, que no se porque es un vino muy apreciado por estos lares y merendabamos eso, un poco de tostas con jamon que me mandaba mi madre desde España, unas aceitunas, tortilla de patatas y lo que improvisabamos.

Steve no sabia porque Gary no venia ahora a casa, Judith tampoco, ahora era él quien se quedaba con las niñas y Judith y Matt se venían un rato los sábados a casa para luego irse a un hostal y estar tranquilos. Solo sé que las kish se aposentaban a la altura de mi ombligo de manera irracional y se montaban un adosado de buen rollo.

Los vaqueros empezaban a mirarme mal.

A eso de la una, una noche se fueron todos, tenían un cumpleaños, asi que nada, otra vez sola, con los restos de tortillas, de tostas con paté y mermelada, con mis restos de kish con miles de quesos y mis culos de lambrusco.

Es noche me dio por el tintorro achispado italiano. Y nada, no me resigné a quedarme aburrida y me puse a mirar blogs hasta que encontré uno con una cancion de White Stripes...

La subí a todo volumen y me puse a dar saltos con la botella, ya iba más afectada como para ir achispada asi que tuve que tener algo de cuidado para no comerme más de una vez una mesa, una silla y caerme al suelo.

La cosa es que descubri que en si movia las greñas en plan heavy... el suelo y yo nos volviamos uno, pero sin resignarme, seguí el ritmo de la música en el suelo, como si no importase y pesar de que el vino se derramo en parte en el suelo de madera.

Oí la puerta trasera, asi que casi reptando y sin soltar la botella (lo que dejó un genuino rastro de alcohol que sería el mal profundo para el parqué y del cual mañana me arrepentiría) llegué a la cocina. Allí convine empezar a gatear y aprender de mis congeneres homos erectus intentando retomar mi verticalidad, con más o menso acierto.

Todo era más fácil a gatas...

En la puerta estaba Gary, con cara apenada.

-Eyyyyyyyyy!!!

-Judith no está? Deberíais bajar la música

-No, no está, peeeeeeeeeeero por suerte para ti, yo sí que estoy. Y por suerte para mi, tu también estas.

Sé que no debería beber, cuando bebo me vuelvo un teletubbie en muchas ocasiones. Así que como ya era tarde, y aprovechando la precaria verticalidad, cai sobre el pecho de Gary.

Hogar dulce hogar...

-Elisa yo...

-Mira, no sé que te pasa, y sinceramente me da igual, solo quiero estar contigo y estoy harta de que ahora que me doy cuenta y soy capaz de admitirlo, continuos contratiempos nos lo impidan, quiero decir que los paparazzis, los abogados... por fin podemos ser tu y yo... y todo se va a echar a perder, es que no lo entiendes?

Gary me miró, tenía la cara descompuesta.

-Elisa yo... yo me voy en una semana a EE.UU. Tengo permiso del juez, puesto que es para cumplir un contrato laboral, empiezo un rodaje.

La botella de lambrusco cayó al suelo, no se rompió pero hizo bastante ruido. Yo me separé de él.

-Elisa, lo siento, sé que debí decirtelo, sabias que pasaría esto, en fin, ambos lo sabiamos...

Le miré a los ojos, me solté, cogí la botella del suelo y cerré la puerta de la cocina. Apagué todas las luces de la casa, y quité la música.

Me di cuenta de que la botella estaba vacia, asi que la dejé con los restos de comida encima de la mesa y cogí el resto de una botella de vino blanco.

Me puse a beber en la escalera hasta que me cansé.

http://es.youtube.com/watch?v=cC16j0TlVfA

1 comentario:

El chache dijo...

Me encanta esto que escribes.
Un saludete