Punto en boca

jueves, 19 de marzo de 2009

Trouble


Lo bueno de ser extranjera es que puedes dudar, puedes hacer que algo no lo has entendido, porque así ganas tiempo para buscar una respuesta/ excusa/ salida de emergencia a cualquier situación comprometida.

-Perdon?

-Tu saliste con Gary, no? Tu fuiste la chica a la que pegó no?

-No me pegó, solo que estaba en la trayectoria equivocada.

Demi siguió mirando con devoción a Ashton, que derrochaba sonrisas a troche y moche.

La película empezó, era una comedia romántica y a eso de la mitad, todos se levantaron, no tenía razón que se quedaran si no entendían lo que veían y ya lo habían visto. Yo casi lo agradecí, la tristeza volvió a mi, y no era muy consciente de la situación.

Volvimos a la limusina, me senté mirando mis zapatos. El viaje transcurrió entre las miradas de complicidad de ambos, que se daban mimos y mi mirada por la ventana, las luces de la ciudad, el cielo despejado, Madrid estaba especialmente bonito aquella noche, me sentí derrumbada, como si todo intentara sacarme de esa tisteza de encima, y solo pudiese sonreir tristemente dar gracias e irme de la fiesta de color.

Llegamos al hotel, desmovilizamos a Ashton, que le pusimos las vendas de otra manera para que estuviese cómodo para dormir y salí de la habitación.

-Para cualquier emergencia, por favor, llame a este número.

Dejé mi tarjeta encima de una mesa conflores blancas.

-Tu le querías, verdad?

-Perdón

Demi puso un gesto de desaprobación a mis peticiones continuas de repetición de todo.

-Sí, pero surgió todo esto del juicio y bueno, él hizo su vida, y yo he tenido que hacer la mia.

-Y ya está?

Demiiiii... te estas pasando...

-Esencialmente se fue casi sin decir adiós, asi que sí, supongo que sí. No se puede obligar a nadie a que sea como quieres y a que te quiera como deseas, no? Por eso cuando te enamoras y resulta, bueno, es tan mágico.

Demi se acercó, cogió la tarjeta, la miró.

-Debe descansar, y creo que todos deberíamos descansar. Pasen buena noche.

Abrí la puerta.

-Por si no nos vemos, buena suerte doctora.

No me esperaba ese gesto, creo que notó que había tocado donde no debía, y me dedicó una amplia y blanca sonrisa.

-Gracias.

Salí de allí con el paso un tanto acelerado y decidí dar un paseo por el paseo del prado, sentarme en los bancos frente al botanico y el prado y oler el perfume de tierra mojada que había ante el frescor de la noche madrileña, cuando mi alma se sentía mejor, cogí un taxi y me fui a mi casa.

Lo bueno del taxi es que te evita ver a gente que no debería existir en el mundo cuando tu quieres estar sola y no puedes evitar que la gente viva.

http://www.youtube.com/watch?v=fwGHQ6WyQFU

3 comentarios:

Tara dijo...

Ei, q tal va todo? Veo q sigues con tu historia! creo q en verano la empezaré a leer por fin.
Saludos!

tita hellen dijo...

Si, creo que se nota que le desenlace se acerca...

Y tu? Todo bien? Un besi guapa!

Tara dijo...

Todo bien! estudiando ya sabes! suerte con la novelilla!